25/04/2026
01:50 AM

Terminó pesadilla en penal

La pesadilla de 26 horas en el presidio de La Esperanza concluyó ayer con un final feliz.

La pesadilla de 26 horas en el presidio de La Esperanza concluyó ayer con un final feliz.

Desde que amaneció, la tensión se apoderó de todos los habitantes de la zona. Aterrorizados esperaban el desenlace del plan de los tres reos que el martes intentaban fugarse del centro penal y, al ver frustrada su intención, tomaron como rehenes al administrador del centro penal, a una secretaria y a dos policías penitenciarias.

La historia de los reos Héctor Zamora, que dirigió la operación, de Darwin Alexis Martínez Reyes, alias 'El Temblor', de José Augusto Castillo, alias 'El Viejito', y de los secuestrados Vicente Horacio Argueta, director del penal, de la secretaria Diana Patricia Argueta y de las policías Norma Cruz y Alba Meza, tuvo en vilo a todos.

Zamora estaba en el penal por secuestro y Castillo y Martínez por robo. Tras casi 25 horas de ocurrida la toma, que empezó el martes a eso de las diez de la mañana, el ambiente ayer, al salir el sol, era aún más tenso.

Los disparos y la algarabía del martes por la tarde dentro del reclusorio, las fallidas negociaciones y la poca calma de la noche dieron paso a un día cargado de angustia porque se esperaba que todo terminara en violencia. O la Policía entraba o los reclusos mataban a varias personas como habían amenazado, incluyendo a otros reos.

La noche

El martes, pasadas las diez de la noche, cuando la mayoría de los residentes dormían, el padre de Héctor Zamora intentaba que su hijo entrara en razón y se entregara. 'Platiquemos, hijo. Nadie tiene derecho a quitarle la vida a otro. La vida sólo es una', le manifestaba.

A pesar de ello, una de las secuestradas, la policía Alba Meza, gritaba: 'Váyanse, ellos saben que están acorralados. Si siguen molestando, empezará la matanza. Recuerden que estamos aquí, ¿o no les importa que nos liberen?'.

A eso de las once de la noche, los reos comenzaron a disparar al aire, afortunadamente sin herir ni matar a nadie. Mientras tanto, la Policía se limitaba a rodear el centro penal. A eso de las 2.30 am, nuevamente se escucharon tiros y posteriormente los reos llamaron a la posta policial y dijeron que querían salir por el techo de la guardia donde permanecían con los rehenes. Sin embargo, fue una falsa alarma, pues no procedieron.

A las 5.45 de la mañana, un contingente de policías se formó para planear la manera de poner fin a la tensa situación usando la fuerza o por vía pacífica.

Los familiares de Zamora hicieron entonces el último intento de convencer a Héctor y sus dos compañeros de terminar la toma. Esta vez, a la comitiva se unió el sacerdote Clementino Núñez, que se acercó hasta las rejas para hablar con los reos. Ése fue el primer acercamiento directo con los secuestradores y los rehenes, pues los mismos hechores no dejaban que nadie se les acercara. El sacerdote intentó hacerlos recapacitar con frases bíblicas, pero su rezo no fue escuchado. Al regresar, los fiscales del Ministerio Público intentaron llegar a un acuerdo con los secuestradores en cuanto a un cambio del centro penal, que era lo que ellos solicitaban. Entonces, un grupo de oficiales que pertenecieron al comando élite de los cobras, asignados en diferentes departamentos del país, fueron llamados para participar en esta misión de rescate por su experiencia en casos como éste.

A las 9.20 de la mañana de ayer fueron trasladados los 158 reos del presidio al centro de capacitación de la Jefatura Metropolitana 10. El jefe de dicha metropolitana, Ángel Zúñiga, dijo que los trasladaban a ese lugar, pues la negociación avanzaba y por si los secuestradores disparaban también contra ellos, ya que ésta era una de las amenazas.

Hasta las once de la mañana se rindieron los amotinados y salieron con las manos arriba. Inmediatamente se tiraron al suelo boca abajo y fueron requeridos por los policías y trasladados a la posta policial del municipio.

El inspector general de Centros Penales, Mario Zepeda, dijo que los reos serán trasladados a los reclusorios de Támara, Comayagua y La Ceiba.

Los rehenes también fueron asegurados y se constató que se encontraban bien de salud.

Los puntos para conocer

Atención médica

Los rehenes fueron trasladados al hospital general Enrique Aguilar Cerrato, donde fueron atendidos. Fueron interrogados por la Dgic y Conadeh.

El motivo

Los delincuentes dijeron que la desesperación los motivó a realizar la toma de rehenes. Confesaron que cada uno tenía dos pistolas calibre 9 milímetros y 38 milímetros.

Penales

De los 161 reclusos del presidio de La Esperanza, 96 están sentenciados y 65 procesados. Los centros penales del país sobrepasan la población requerida.

Preocupación

Los familiares de los reos que tenían como rehenes a los empleados del penal llegaron a verlos. Los tres dijeron estar arrepentidos de haberlo hecho.

los reos: 'De la nada surgió la idea'

La Esperanza. Tras rendirse, los reos se tapaban sus rostros. Héctor Zamora lo hacía con un pañuelo, Darwin Martínez con una gorra y José Castillo con su camiseta. Decidieron hablar sobre lo sucedido. 'Ser libre es la cosa más bonita, para ser libres nacemos', fue la primera reacción de Zamora. ¿Tenían planeado todo?

'No, eso fue de repente, así como compañeros de bartolina, tenemos tiempo llevándonos y de la nada nos surgió la idea en la cabeza. Las cosas se dieron, siempre nos poníamos a platicar recordando cuando estábamos libres. De nadie fue la idea. Dijimos: Quién sabe hasta cuando saldremos. Por eso lo hicimos. Los tres entramos al mismo tiempo a la guardia; no golpeamos a nadie. El administrador fue quien se tiró al suelo. Estoy arrepentido. Me sentí frustrado y un poco presionado por mis sentimientos. No es lo mismo estar en un parque de diversiones que estar viendo tras las rejas en un espacio limitado. La vida dentro del penal es triste'.

Zamora dijo que uno de los revólveres calibre 38 que sacaron fue comprado afuera, y lo ingresó al penal una persona desconocida.

los familiares de los secuestrados

La Esperanza. Doña Eloina Cantarero, madre de la secretaria del penal, pasó momentos de angustia al saber que su hija estaba secuestrada desde el martes en la mañana. 'Uno de los tres hijos de mi hija me preguntaba por ella. Tuve que decirle que andaba de viaje porque al ver que cayó la noche del martes y ella no vino, me preguntó dónde estaba. Siempre confié en Dios que todo saldría bien'.

El alivio tras la liberación también lo vivió Selvin Argueta, hermano del administrador del presidio, quien agradeció a Dios porque su hermano Horacio está sano y salvo. 'Hemos orado mucho. Cada vez que mirábamos que los policías se movían, sólo pensábamos en lo peor que le podría pasar a él', recalcó Argueta. Por su parte, María Silvia Meza, madre de la policía Alba Meza, se enteró por una noticia de la radio que ya habían liberado a su hija y llegó al lugar: '¡Quiero ver a hija!', decía llorando y muy nerviosa. La señora dijo sentirse alegre porque ya despertó de esta pesadilla. 'Pobrecita ella, la puse a trabajar en la Policía porque lo necesito, soy pobre y no tengo nada'.

Ministro de Seguridad: 'Se les aplicará todo el peso de la ley'

El ministro de Seguridad dijo que hay alerta en todos los centros penales del país.

El ministro de Seguridad dijo que hay alerta en todos los centros penales del país.

La Esperanza. El ministro de Seguridad, Jorge Alberto Rodas Gomero, llegó ayer al centro penal de La Esperanza 15 minutos después de que los reos se habían entregado a la Policía y liberado a los rehenes.

Tras una inspección en el Centro Penal y un registro a fondo para evitar que quedaran armas u objetos que puedan ser utilizados para agredir a otros internos, Gamero dialogó con LA PRENSA sobre este caso que quedará marcado en la historia de centros penales en Honduras.

El secretario de Seguridad aseguró que a los reos se les aplicará todo el peso de la ley.

¿Sabía que la situación terminaría hoy?

Había probabilidades. A lo largo de las negociaciones que se vinieron haciendo desde el martes, se logra dar por concluida está situación y liberar a las cuatro personas que tenían retenidas.

¿La Esperanza es una de las ciudades más tranquilas del país?

Sí. De hecho, es una de las ciudades de Honduras con mayor tranquilidad. Tiene los menores índices de incidencia delictiva, así que no permitiremos que se altere el orden y la paz que impera en este lugar.

¿Qué pasará con estos reos que secuestraron a cuatro empleados del penal?

Serán trasladados a otros presidios del país. Hay un procedimiento de ley y posteriormente se decidirá su destino.

¿Ellos temen que la Policía tome represalias contra ellos?

Queremos aclarar que en ningún momento tomaremos represalias contra ellos. Para eso existen los tribunales de justicia. Buscamos el orden y que se respete la ley.

¿Serán trasladados al penal de Comayagua como lo solicitaron en la negociación?

No estamos aquí para darle gusto a nadie. Estamos para poner ley y orden. Se van a trasladar adonde considere el director de Centros Penales.

¿Qué medidas preventivas se tomarán en los centros penales de Honduras?

Serán varias. De hecho, esta situación la venimos arrastrando desde hace mucho tiempo. Se están tomando algunas medidas para garantizar la seguridad de los internos y también, con mucha mayor razón, de la ciudadanía.

¿Hay alerta en los presidios restantes del país?

Sí. Se ha alertado a la seguridad de todos los centros penales para evitar que se dé una situación similar a la de La Esperanza.

¿Se dará mayor apoyo a los centros penales?

Estamos trabajando en eso, el Presidente -Mel Zelaya- tiene una mayor preocupación por los centros penales. Recordemos lo que pasó a inicios del año en la Penitenciaría Nacional. Se han tomado muchas medidas y hay muchos trabajos encaminados en ese sentido en la construcción del centro penal de San Pedro Sula y en algunas remodelaciones que haremos en la PN.

Si volviese a suceder algo así en otro presidio ¿qué pasaría?

Quiero mandar un mensaje muy claro a los internos de todos los centros penales: el Gobierno no va a negociar con nadie en ninguna situación de esta naturaleza. Que entiendan que somos firmes en la aplicación de la ley.

¿Considera que este rescate fue un éxito?

Sí porque no hubo derrame de sangre ni muertos. Aprovecho para felicitar a todos los policías por el desenlace.