El 5 de julio será para Lidio de Jesús Estrada y Anabel Miranda la más triste de su vida: enterraron a su gran tesoro y único hijo, Berklin Andrés.
El pequeño de dos años fue víctima inocente de la violencia que azota al país.
El niño falleció en brazos de su padre, luego que dos sujetos le dispararan a Lidio, con tan mala suerte que una de las balas impactó en la espalda del menor, matándolo inmediatamente e hiriendo en el pecho a su padre.
El suceso se produjo la noche del martes en la colonia Felipe Borjas de Villanueva.
Los individuos que mataron al menor e hirieron a Lidio se fueron con rumbo desconocido.
El último adiós
El pequeño fue velado en la casa de una hermana de Lidio, en la colonia Sandoval Sorto de esta ciudad.
Los hermanos y demás familiares de Estrada vinieron desde Olancho para estar presentes en el sepelio y acompañarlos en este dolor. Salieron en dos vehículos a eso de la 1.45 pm rumbo al cementerio general de Calpules, donde fue enterrado el infante.
Los minutos se les hacían más cortos a los padres de Berklin: sus caras denotaban un cansancio y un dolor inmenso y no era para menos.
Al llegar al camposanto, el féretro fue colocado unos minutos sobre una banca de cemento, donde familiares se despidieron del niño; el panorama era desgarrador, al unísono se escuchaba el llanto y los gritos de tíos, abuelos, primos y padres de Berklin, quienes lo miraban a través del vidrio del ataúd, repitiéndole cuánto lo extrañarán.
'¿Padre, por qué me hicieron esto a mí?, ¿cómo me quitaron a mi muchachito?, ¡ay Dios mío!', eran algunas de las frases que Anabel, madre del Berklin, decía llorando sobre el féretro, pero su amor de madre es tan grande que tuvo que abrir el ataúd para despedirse de su amado hijo, Anabel se agachó y comenzó a tocar la carita y el pelo colocho de su Berklin, 'desgraciados los que te hicieron esto, papito', repetía. Cuando iban a cerrar el féretro, le dio un beso en la frente y le dijo: '¡Te quiero mucho, adiós amorcito bello'. Lidio y demás familiares también acariciaban el cuerpo de Berklin. Elsa, una de las abuelas del menor, no paró de llorar, recordando lo cariñoso que era el bebé. Lidio recortó con una tijera un mechón del cabello colocho de su pequeño, para guardarlo como un recuerdo de su gran tesoro. Luego le rociaron agua bendita sobre la cabeza y lo encomendaron a Dios.
El pequeño vestía un pantaloncito color beige y camisa blanca. En el ataúd depositaron unos jeans azules doblados y una gorra. Su mamá le colocó una de sus prendas, como recuerdo de las personas que tanto lo amaron y seguirán amando en la tierra.
Lidio, camisa verde, cuando acariciaba el cadáver de su querido hijo. Anabel, de azul, llora viendo al pequeño.
Los padres y familiares del pequeño Berklin Andrés exigen justicia a las autoridades policiales y detener a quienes mataron a un niño inocente. A raíz de este atentado contra su vida, Lidio aseguró que vivirá aquí en San Pedro Sula.
Importante
1. Estrada, de 34 años, es originario de Olancho y trabaja como guardia de seguridad en la fábrica Skips de Zip Villanueva. El occiso era el único hijo de Estrada y Anabel Palacios.
2. Estrada supone que el ataque de los individuos fue por robarle. 'Seguramente pensaban que andaba la pistola con la que trabajo; yo sólo traía como mil lempiras', agregó.