Este municipio de Colón es de los pocos en el litoral atlántico, en donde se puede sentir la paz y la tranquilidad en sus calles, y en el que la violencia criminal hace más de dos años no ha vuelto a enlutar a sus pobladores.
En la memoria de los habitantes de Santa Fe aún se recuerda el 13 de mayo de 2013 cuando una joven fue violada y luego brutalmente asesinada por un individuo, quien estuvo a punto de ser ajusticiado por los vecinos que lo capturaron después de haber cometido este hecho. Este episodio doloroso sigue siendo el punto de referencia más reciente que la violencia ha dejado en los últimos años.
“Hace más de dos años que ocurrió este lamentable hecho, y desde entonces no hemos vuelto a saber una muerte por violencia”, recordó Sinsy García, directora municipal de Justicia de Santa Fe. Antes de esta tranquilidad las cifras indican que se reportaba un promedio de seis muertes al año.
Las estadísticas de la Policía mencionan desde 2013 a la fecha cinco muertos en Santa Fe, pero según las autoridades locales los fueron a tirar ahí.
En este municipio, que apenas llega a los 10,000 habitantes, el 70% de su población es garífuna. Las puertas de las casas permanecen abiertas; esta tranquilidad es un logro de los vecinos a pesar que solo hay dos policías preventivos.
“Gracias a Dios tenemos un buen nivel de tranquilidad, los problemas que logramos tener son conciliatorios, y cuando no se pueden solucionar se trasladan a Juzgado de Paz, pero es raro que se dé uno”, explicó García.
Los problemas con los que lidian las autoridades son la vagancia de animales y de menores de edad en las calles de las comunidades de Santa Fe, Guadalupe y San Antonio.
“Aquí todos nos conocemos, la comunidad es tranquila”, aseguró Lidia Norales, quien todas las mañana recorre la comunidad de Santa Fe vendiendo helados.
La clave para mantener esa paz y seguridad en este municipio ha sido el acercamiento de las autoridades locales con su población. “Cuando vemos que un problema se nos puede ir de las manos, inmediatamente el alcalde se reúne con la comunidad para buscar una solución”, manifestó la vicealcaldesa Marleny López.
Cuando se trata de jóvenes que infringen las leyes nacionales y las ordenanzas municipales se llaman a sus padres para hacerles saber el mal que están haciendo. “Incluso algunos de esos muchachos han sido enviados a estudiar a otras partes del país con ayuda de la alcaldía”, agregó.
En este municipio carente de fuentes de empleos, de oportunidades de salir adelante para la juventud y vías de acceso en buenas condiciones se hacen esfuerzos desde los centros educativos para alejar de los vicios y la delincuencia y a los jóvenes con las escuelas de campo. Aquí se les enseña a los alumnos actividades como pesca, agricultura, entre otras, en una forma de entretenerlos.
Además
Municipios con menos violencia Balfate y Santa Rosa de Aguán tiene menos homicidios.
Son 39 municipios con cero incidencias El reporte indica que de estos municipios del país, nueve son de La Paz.
La actitud de la denuncia ha sido clave Los vecinos denuncian acciones sospechosas en el municipio.