Tegucigalpa, Honduras.
Medicina Forense realizó el miércoles anterior la reconstrucción balística en el caso de la muerte del universitario Carlos Emilio Collier (de 20 años) para determinar el trayecto de las balas, si el tirador estaba dentro o fuera del vehículo, así como la relación víctima-victimario y posición del agresor.
Este procedimiento demuestra la dirección que siguió la bala y los resultados que en ella se obtienen son determinantes para el dictamen que deberán tomar en consideración tanto investigadores como Ministerio Público y la jueza en el proceso que se sigue en el caso. “Hemos trabajado con las pruebas científicas aportadas y son contundentes y verificables. Se hizo el examen a la autopsia, las pruebas de laboratorio, toxicológicas y son determinantes para saber de forma contundente que el crimen del muchacho ocurrió dentro del carro y su manera de muerte es homicida”, explicó Julissa Villanueva, directora de Medicina Forense.
Familiares y amigos de la víctima exigieron justicia.
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Muerte inmediata.
El procedimiento que efectuó el grupo de expertos demostró que los dos impactos que le infirieron a Collier laceraron el cerebro, fracturaron la base del cráneo y su muerte fue inmediata.
“La prueba científica es clara, las lesiones causadas con el arma provocaron que la muerte fuera en el acto”, explicó la forense.
La reconstrucción balística es clave porque determina la dirección a través del anillo que deja la bala y que se complementa con otros estudios que las autoridades hacen para esclarecer el caso.
La reconstrucción demostró que dentro del vehículo ocurrió el ataque, que el agresor estaba dentro, que hubo un forcejeo y que se trata de un homicidio. Los forenses tienen clara la ubicación del agresor contra el victimario y son las autoridades investigadoras y fiscales que deberán establecer qué lugar ocupaba cada uno de los cinco amigos que estaban dentro de la unidad la fatídica noche del 11 de octubre de 2017.
Para ampliar aún más la investigación, son analizados los casquillos en el sistema Ibis (Sistema Integrado de Identificación Balística) para determinar si esa arma participó en otros hechos, gracias a las marcas microscópicas únicas que son detectadas en balas y casquillos usados.
Prófugo. José Carlos Zamora, quinto implicado.
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Hechos.
El Ministerio Público (MP) solicitará que se realice la reconstrucción de hechos, por lo que la misma se podría estar haciendo la próxima semana, y de esta manera establecerán la posición real de cada uno de los involucrados, Elías Taufic Chain Alvarado (de 28), Olga María López Ferrufino (de 22), James Alexander O’connor Márquez (de 24), Carlos Alfredo Alvarenga, alias Susano, y José Zamora (de 19), dentro del vehículo, cómo se originó la discusión y cómo al final planificaron deshacerse del cadáver.
“Se tiene que hacer una valoración precisa y la reconstrucción de hechos es clave. La escena fue cambiada tres veces, los amigos se deshacen del cuerpo, lo abandonan, esconden el arma, regresan a la casa donde departían en la fiesta, se bañan, se cambian. Hay muchos elementos que deben ser analizados.
Ellos estaban conscientes de lo que hacían en el momento de la muerte del universitario”, explicó un agente de investigación.