Es mi mamá la que está llamando, no sé cómo le decirle que mataron a mi hermano”, repetía entre lágrimas Erick Leonardo Rosales Martínez mientras miraba fijamente su celular y caminaba en las afueras de la sala de emergencia del hospital Mario Catarino Rivas
El cuerpo de Rosales Martínez yacía en una patrulla policial donde murió.
El muchacho que laboraba para la empresa de Servicios de Medición Eléctrica de Honduras (Semeh), ayer a eso de las 10:00 am fue atacado a balazos por dos sujetos desconocidos, cuando hacía su trabajo en la colonia Satélite de esta ciudad. Los malvivientes le infirieron un disparo en la cabeza y lo despojaron de su billetera.
Los vecinos al escuchar la detonación salieron y observaron al joven tendido en el suelo aún con vida, por lo que avisaron a las autoridades policiales. En un intento por salvarle la vida, una patrulla policial llegó al lugar y lo trasladaron al hospital Mario Rivas. Al llegar al hospital, según los policías que lo acompañaban, esperaron 10 minutos en las afueras de la sala de emergencias, debido a que no había camillas y no tuvieron apoyo por parte del personal médico.
Rosales Martínez falleció en la parte trasera de la patrulla policial, adonde fue efectuado el levantamiento forense, ante el dolor de los parientes del infortunado muchacho que llegaron al hospital con la esperanza de encontrarlo con vida.
Estudiaba eléctrica
Rosales Martínez tenía seis meses de estar laborando para la compañía que presta el servicio de medición a la Empresa Nacional de Energía Eléctrica y cursaba la carrera de Ingeniería Eléctrica en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras en el Valle de Sula. Sus familiares lo describieron como un joven trabajador y con deseos de superación, cuyos sueños fueron acabados por la delincuencia e inseguridad que abate al país.