La Sala de lo Penal de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) ordenó repetir el juicio por la muerte de Keyla Patricia Martínez Rodríguez, ocurrida en una celda policial de La Esperanza, Intibucá, tras determinar que el proceso judicial presentó fallas que afectan la validez de la sentencia.
La resolución fue adoptada de forma unánime, según confirmó el magistrado Walter Miranda Sabio, quien explicó que tanto el Ministerio Público como la acusación privada interpusieron recursos que evidenciaron irregularidades en el expediente.
“Luego de analizar el caso en pleno, se decidió ordenar la repetición del juicio al encontrarse inconsistencias en el proceso”, señaló el funcionario judicial.
Keyla Martínez, de 26 años y estudiante de enfermería, fue encontrada sin vida el 7 de febrero de 2021 dentro de una celda de la Unidad Departamental de Prevención número 10 (UDEP-10). La joven había sido detenida por agentes policiales por presunto escándalo público y por incumplir el toque de queda vigente durante la pandemia de covid-19.
En un inicio, la Policía informó que se trataba de un suicidio; sin embargo, los exámenes forenses confirmaron que la causa de muerte fue asfixia mecánica por sofocación, lo que cambió el curso de la investigación.
El Tribunal de Sentencia de Siguatepeque condenó al agente Jarol Rolando Perdomo Sarmiento por homicidio imprudente por omisión, imponiéndole una pena de cinco años de prisión, descartando la figura de femicidio agravado.
Posteriormente, en 2024, la defensa del expolicía solicitó beneficios judiciales al argumentar que ya había cumplido la mitad de la condena, conforme a lo establecido en el nuevo Código Penal.
Otro aspecto que generó controversia fue que a Keyla no se le practicó una prueba de alcoholemia al momento de su detención. Autoridades policiales indicaron que la joven habría admitido haber consumido alcohol, lo que fue usado como justificación para omitir el procedimiento, situación que fue cuestionada por sectores sociales y legales.
Desde su fallecimiento, familiares y amistades de la joven han mantenido una constante exigencia de justicia, realizando protestas frente a la CSJ y denunciando supuestas irregularidades tanto en la custodia policial como en el proceso judicial.