La muerte en Guatemala del comisionado presidencial para la zona sur de Honduras, Salomón Jaar, de un paro respiratorio tras sufrir un asalto no afectará la relación bilateral entre los dos países, aseguró hoy una fuente de la Presidencia guatemalteca.
Giuseppe Calvinisti, portavoz del presidente Álvaro Colom, dijo a los periodistas que el Gobierno 'lamenta' la muerte del funcionario y que ya ha enviado las condolencias a la administración del gobernante hondureño, Porfirio Lobo.
'Lamentamos mucho que un hondureño haya muerto en nuestro país', anotó Calvinisti, que añadió que el compromiso del Gobierno es dar con los responsables del asalto para capturarlos.
El portavoz aseguró que las relaciones bilaterales entre su país y Honduras se mantendrán en buen nivel pese al fallecimiento del comisionado presidencial.
Jaar, de 48 años, murió anoche de asfixia por aspiración (paro respiratorio) según la autopsia realizada por médicos del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif), luego de sufrir un asalto en una carretera de Guatemala que conduce a El Salvador.
Calvinisti sostuvo que el trágico hecho 'no afectará las excelentes relaciones que mantienen Guatemala y Honduras'.
La esposa de la víctima, Berta Lucía Bueso, explicó en una rueda de prensa en la embajada hondureña que fueron cuatro las personas que los asaltaron y que uno de ellos se le subió en el estómago a su marido, lo cual le provocó una atrofia respiratoria y vómitos que le causaron la muerte.
Bueso atribuyó el hecho a la delincuencia común y explicó que habían llegado a Guatemala para participar en un retiro espiritual durante tres días.
Los restos del fallecido serán trasladados en las próximas horas hasta Honduras luego de ser embalsamado en Guatemala, dijo la viuda del prominente empresario de la maquila.
La Policía Nacional Civil (PNC) ya ha designado a un equipo especial para investigar el asalto que le costó la vida a Jaar, anunció el portavoz del ministerio guatemalteco del Interior, Nery Morales.