Tegucigalpa, Honduras.
Una niña de seis años perdió parte de sus dedos de la mano derecha, luego de que un mortero le explotara. El triste hecho ocurrió en el barrio Sampile, Choluteca, en la zona sur de Honduras.
Según se conoció, la niña llegó de visita hasta donde una de sus tías para pasar la Navidad sin imaginar la tragedia que le ocurriría.
La pequeña salió a la calle, vio el potente mortero y no se percató que no había explotado, tomó una piedra y le dio fuerte, momento en el cual se detonó.
La pequeña fue llevada de emergencia al hospital del sur a fin de rescatarle sus deditos, pero lastimosamente fue imposible.
Una gran lucha
Una niña de seis años perdió parte de sus dedos de la mano derecha, luego de que un mortero le explotara. El triste hecho ocurrió en el barrio Sampile, Choluteca, en la zona sur de Honduras.
Según se conoció, la niña llegó de visita hasta donde una de sus tías para pasar la Navidad sin imaginar la tragedia que le ocurriría.
La pequeña salió a la calle, vio el potente mortero y no se percató que no había explotado, tomó una piedra y le dio fuerte, momento en el cual se detonó.
La pequeña fue llevada de emergencia al hospital del sur a fin de rescatarle sus deditos, pero lastimosamente fue imposible.
San Pedro Sula, Tegucigalpa, El Progreso, Choloma, La Lima, La Ceiba y La Esperanza, Intibucá, son algunas de las pocas alcaldías que dijeron “no” a la venta de cohetes.
En Honduras, la zona más firme contra la venta de productos a base de pólvora, especialmente los de alta potencia, es el Valle de Sula, donde este año la mayoría de alcaldías decidieron imponer en sus municipios una regulación estricta contra el uso de juegos pirotécnicos.
Los explosivos de alto poder sin una gran amenaza para los niños.
|