Las autoridades mexicanas trasladaron ayer a una estación migratoria en la ciudad de Tapachula (sur) a los 513 inmigrantes provenientes de varios países de Centroamérica y Asia hallados escondidos en dos camiones de carga, informó una fuente oficial.

Los migrantes fueron trasladados desde Tuxtla Gutiérrez, capital del estado de Chiapas (sureste), en doce autobuses de turismo escoltados por dos patrullas de la Policía Federal con rumbo a Tapachula, en la frontera con Guatemala.

Desde allí empezará su proceso de deportación, dijo a la AFP un responsable local del Instituto Nacional de Migración en Tuxtla Gutiérrez.
Los migrantes fueron interceptados el martes por un equipo de la policía de Chiapas que controla mediante rayos X la carga de los camiones, ubicado en la entrada de la capital estatal.

Del total de migrantes hallados en los dos camiones, 410 provenían de Guatemala. También había 47 salvadoreños, 32 ecuatorianos, 12 indios, seis nepalíes, tres chinos y un hondureño, entre otras nacionalidades.

Se trata del mayor número de migrantes detenidos en un mismo operativo en México, por donde pasan cada año -según una estimación oficial- cerca de 500,000 migrantes, fundamentalmente centroamericanos, que tratan de llegar a Estados Unidos.

Los detenidos pasaron la noche en varias oficinas y edificaciones públicas que debieron ser habilitadas debido a que su alto número sobrepasó la capacidad de la sede del Instituto Nacional de Migración (equivalente a una Policía de migración) en Tuxtla Gutiérrez.