¿Cómo fue el intercambio de Estados Unidos con los sobrinos de Cilia Flores?
En 2022, Estados Unidos y Venezuela concretaron un intercambio: EEUU liberó a los dos sobrinos de Cilia Flores, mientras Caracas entregó a siete ciudadanos estadounidenses que permanecían detenidos
- Actualizado: 07 de enero de 2026 a las 15:43 -
Durante años, el destino de dos sobrinos de Cilia Flores permaneció en silencio tras las rejas en Estados Unidos. Sin embargo, en octubre de 2022, una negociación discreta entre Washington y Caracas sacó a la luz un episodio que marcaría un punto de inflexión: el intercambio de los dos vezolanos por ciudadanos estadounidenses detenidos en Venezuela.
Los protagonistas de ese canje fueron Efraín Antonio Campo Flores y Franqui Francisco Flores de Freitas (conocidos como los narcosobrinos), sobrinos de la ex primera dama venezolana, ahora en manos de la justicia estadounidense. Ambos habían sido capturados en 2015 por la DEA en Haití, acusados de intentar introducir grandes cargamentos de cocaína a Estados Unidos.
Tras su arresto, los sobrinos de Cilia Flores fueron trasladados a Nueva York, donde enfrentaron un juicio federal que culminó en 2016 con una condena de 18 años de prisión para cada uno, convirtiéndose en uno de los casos judiciales más incómodos para el gobierno de Nicolás Maduro.
Mientras cumplían su condena en cárceles estadounidenses, el caso quedó congelado en el tiempo hasta que, años después, Estados Unidos y Venezuela iniciaron contactos diplomáticos indirectos, motivados por la detención de ciudadanos estadounidenses en territorio venezolano.
El 1 de octubre de 2022, ambos gobiernos confirmaron el intercambio: Estados Unidos liberó a los dos sobrinos de Cilia Flores, mientras que Venezuela entregó a siete ciudadanos estadounidenses que permanecían presos, algunos de ellos por años, acusados de distintos delitos.
El traslado se realizó de forma simultánea y bajo estrictas medidas de seguridad. Campo Flores y Flores de Freitas fueron sacados de una prisión federal estadounidense y enviados de regreso a Caracas, donde fueron recibidos por autoridades venezolanas.
Para Estados Unidos, el intercambio fue presentado como una acción humanitaria destinada a recuperar a sus ciudadanos; mientras que para Venezuela significó el retorno de dos familiares cercanos al círculo presidencial, lo que generó críticas dentro y fuera del país.
Organizaciones defensoras de derechos humanos y analistas internacionales cuestionaron el acuerdo, señalando que el canje podía sentar un precedente peligroso al liberar a personas condenadas por narcotráfico a cambio de presión diplomática.
A pesar de su liberación, el gobierno estadounidense mantuvo sanciones contra los sobrinos de Cilia Flores, dejando claro que el intercambio no anuló las acusaciones ni las sentencias emitidas por la justicia federal.
Hoy, el intercambio entre Estados Unidos y Venezuela sigue siendo recordado como un episodio clave de la política internacional reciente. En los últimos días, tras la captura de Cilia Flores y Nicolás Maduro, el caso de los narcosobrinos ha sido develado nuevamente.