El cielo parecía conmovido con el llanto de los pobladores de Iriona, quienes ayer despidieron al que consideran el mejor alcalde en la historia de este municipio enclavado en las montañas del departamento de Colón.
Bajo un fuerte aguacero fue sepultado Delmar Aníbal Duarte Rodríguez (49) en el cementerio de Sico, su aldea natal.
Una multitud recorrió las calles de la comunidad luego de una misa en la vivienda del infortunado alcalde, asesinado el pasado viernes en el hotel Palma Real, en Jutiapa, Atlántida.
Familiares, amigos y colegas cargaron el féretro al cementerio y a cada paso se recordaban las buenas obras de su líder, a quien los pobladores ratificaron en el cargo como alcalde.
“Aníbal Duarte pasará a la historia como uno de los mejores alcaldes de Iriona y del departamento de Colón. Sus obras son la prueba del trabajo realizado”, expresó Mélida Hernández, vecina de Sico.
“Nos duele la partida de una buena persona, un buen funcionario. No tenía enemigos; por eso ni armas portaba. No sabemos qué pasó”, agregó la apesarada mujer.
Claudio Mejía Norales, vicealcalde de Iriona, tomará las riendas de la corporación municipal. “En estos cuatro años y medio se ha realizado un trabajo que tiene satisfecha a la población. Debemos continuar el trabajo de nuestro alcalde”, expresó Mejía Norales.
Antonio Villalta, alcalde de Juan Francisco Bulnes, llegó a las honras fúnebres en representación de la Asociación de Municipios de Honduras (Amhon).
“La Asociación de Municipios de Honduras está exigiendo al Gobierno el esclarecimiento de los hechos y la captura de los asesinos del alcalde de Iriona”, demandó.
Duarte Rodríguez fue por muchos años docente de Ciencias Sociales en el Instituto Francisco Velásquez Arias, de Iriona.
“Nos han quitado a un gran hombre, pero deja un legado a todos los pobladores. Además de buen alcalde, era un gran amigo. Todo el pueblo lo llora porque supo ganarse el cariño de la gente”, dijo Luter Castillo, director del Hospital Garífuna de Iriona.
Soñaba con la electrificación
El principal sueño del alcalde era electrificar todo el municipio y para finales de este mes tenía planificada una marcha para exigir al Gobierno el servicio de energía eléctrica en toda la zona.
Duarte Rodríguez estaba casado con Ingrid Euceda y tenía tres hijos.
El funcionario fue el principal promotor de la descentralización de administración de la salud pública en la zona y uno de los miembros más beligerantes de la mancomunidad de municipios garífunas de Honduras.Jaime Duarte, hermano del alcalde, dijo que él era un ejemplo de lo que es hacer una buena gestión y un acercamiento con el pueblo, “todos estamos para seguir el ejemplo de Aníbal porque siempre buscó el desarrollo para Iriona”, aseveró.
El año anterior participó en la Conferencia Mundial de Alcaldes en Miami, Florida.
El mes anterior hizo una gira por Ecuador, donde promocionó a Iriona e intercambió experiencias de la administración pública.
Las investigaciones
El asesinato del alcalde es investigado por un equipo especial de agentes de las Unidades de Análisis e Inteligencia de la Policía Preventiva y de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC).
Los investigadores determinaron que el jefe edilicio de Iriona fue asesinado por encargo y German Alfaro, subcomandante de Fusina para la región noroccidental, aseguró ayer que el móvil del crimen fue un problema personal que Delmar Aníbal Duarte tuvo con una persona de su municipio.
“Todo indica que lo mandaron a matar de la zona (Iriona) por un problema personal. El crimen no está relacionado con la política, aunque se analizan otras variables que pudieron causar el crimen”, dijo Alfaro.
Los investigadores con ayuda de testigos han elaborado el retrato hablado del asesino del alcalde y de otro individuo sospechoso de haber participado en el crimen ocurrido en el hotel Palma Real, municipio de Jutiapa.
Alfaro expresó que ya tienen en su poder los videos captados por la cámaras de seguridad del hotel, pero que en ellos no se aprecia el momento en que fue asesinado el alcalde.