El asesinato del hondureño Juan José Peña González, radicado en El Salvador desde abril de 2005 como Pedro Crespín Fuentes, ha dado la pauta para que autoridades policiales salvadoreñas investiguen las supuestas actividades de narcotráfico, tráfico de personas y lavado de dinero que él y sus allegados efectuaban en este país.
El subdirector de investigaciones de la Policía, comisionado Howard Cotto, aseguró que han detectado ya a varios de los más estrechos colaboradores que tenía Crespín, que murió el 25 de abril al enfrentarse a balazos con Narciso Ramírez, alcalde de San Francisco Menéndez, en Ahuachapán.
De acuerdo con los informes policiales, entre los identificados sobresale un hombre que habría sido designado en la supuesta jefatura que ostentaba el hondureño: jefe en El Salvador y la zona sur de Guatemala para los negocios con droga del cártel mexicano de Los Zetas.
Ese territorio en El Salvador comprendería toda la zona norte del departamento de Chalatenango, fronteriza con Honduras, el municipio de Nueva Concepción y la mayor parte del occidente salvadoreño.
Juan José Peña González o Pedro Crespín Fuentes se instaló con su familia en El Salvador en 2005 luego de huir de Honduras, donde era perseguido por grupos implicados en actividades del crimen organizado, dicen reportes de la época.
Ya en El Salvador, el hondureño y sus allegados obtuvieron documentos únicos de identidad que les garantizaban la nacionalidad salvadoreña luego de obtener las partidas de nacimiento en una alcaldía de La Libertad.