“La gente corría y decía ‘a un niño lo mató un cohete’”. Así cuenta la lamentable tragedia la familia del pequeño Josué Isaí Córdoba (de 9 años), quien nunca se imaginó que “abrazar” un mortero le costaría su vida la madrugada de Navidad.
El cohete conocido como “tumbacasas” estaba tirado en la calle, el niño, que regresaba de la pulpería de comprar, lo agarró y fue cuando le explotó entre el pecho y el brazo, el cual le fue cercenado y “voló” a unos metros, según contó su familia.
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El fatídico hecho ocurrió pasadas las 12:00 am en el bordo de la colonia Guadalupe, en San Pedro Sula. Claudia Hernández, madre del niño, dijo que estaban dentro de la casa cenando cuando le avisaron que a su hijo le había explotado un mortero. José Isaí, a quien le llamaban Chúmbela, es la primera víctima por manipular pólvora en Navidad en San Pedro Sula.
“Eran más de las 12:00 y estaba con mi familia adentro comiendo. El niño salió a la carrera a la pulpería a comprar. Cuando me dijeron que a mi hijo lo había matado un mortero salimos a la carrera y lo vimos muerto”, dijo la madre. La mujer recordó que la noche del 24 le dijo a su hijo que no salieran y que se acostaran, debido a que estaba lloviendo. “Me dijo ‘no, mama, yo me quiero poner la ropa nueva que me compró’, y le dije ‘mejor no salgamos’”, expresó al indicar que no acostumbraba a comprarle cohetes.
El cuerpo fue llevado a la morgue del Ministerio Público, hasta donde llegó su familia, y les fue entregado ayer a las 11:14 am. Posteriormente lo llevaron a su humilde vivienda, donde es velado. Hoy será sepultado.
La familia es de escasos recursos y el ataúd les fue donado. José Isaí no estaba en la escuela porque tuvo que abandonarla a medio año, según contaron sus vecinos.
“Duele bastante, es una luz que se apaga a corta edad. Ojalá que la gente que venda eso -pólvora- piense que le está vendiendo la muerte a un niño, él no lo compró, se lo encontró en la calle”, dijo Marcos Sabillón, tío político del menor. Describió a José Isaí como un niño alegre, respetuoso y amoroso.
“Los vecinos lo vieron gatear y caminar en el barrio, y que se vaya de esa forma es una consternación, que Dios lo tenga en su santa gloria”, dijo mientras esperaba en la morgue a que les entregaran el cadáver del niño.“Para mí esto es terrible, era hijo de mi hermano menor, nunca me imaginé que pasara. Yo miré que corría la gente y decían ‘a un niño lo mató un cohete’; pero no sabía que era él”, lamentó María Elena Córdoba, tía de José Isaí.
Quemados
A los centros asistenciales del país ingresaron ayer 11 personas con quemaduras por la manipulación de pólvora. En el hospital Mario Rivas de San Pedro Sula se reportó el ingreso de cuatro personas, un niño de 14 años y tres adultos. En el hospital Escuela de Tegucigalpa se informó del ingreso de tres adultos.
En Copán, la Cruz Roja atendió a cuatro personas que resultaron quemadas por manipular pólvora. Dos de las personas resultaron con heridas leves y las otras dos tuvieron que ser llevadas al hospital de Occidente, ya que uno sufrió daños en el rostro y la otra perdió un dedo.