Después de estar mes y medio luchando por sobrevivir, una enfermera murió en el hospital Mario Rivas de esta ciudad por las heridas de arma de fuego que sufrió.
El informe de las autoridades de la Policía indica que ayer las autoridades forenses, fiscales y de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) realizaron el levantamiento del cadáver de Gilma Gisela Quiroz Cáceres (de 44 años).
La relación de hechos dada a conocer por la Policía establece que el 17 de febrero, Gilma Gisela, quien era enfermera, sufrió un atentado cuando estaba en su casa en el barrio Lempira de Morazán, Yoro. Ese día, la mujer fue atacada a balazos por un hombre no identificado que irrumpió en la casa de la víctima.
Quiroz Cáceres quedó con vida y fue llevada a una clínica de Morazán, de donde la refirieron a otro asistencial privado. En el segundo hospital, la mujer estuvo interna 25 días y fue dada de alta, por lo que la llevaron a su casa, donde recibió cuidados médicos; pero se agravó y el 25 de marzo la refirieron al hospital Mario Rivas de San Pedro Sula, donde el jueves en horas de la madrugada murió.
La Policía a 45 días de haber ocurrido el atentado contra la enfermera no ha capturado al homicida de Quiroz Cáceres. Vecinos de la ahora occisa manifestaron que Gilma Gisela era muy apreciada en Morazán y tenía un negocio y una fábrica de tortillas, pues ya no estaba ejerciendo su profesión.