18/04/2024
07:05 PM

En las afueras de una cárcel de Honduras reo despide a su madre fallecida

  • 27 febrero 2024 /

El inusual evento se dio en la granja penal de El Porvenir, Atlántida. A Edgar Gonzáles no le dieron permiso para ir al velatorio en La Ceiba

La Ceiba, Honduras

Edgar Gonzáles tuvo que despedir a su mamá de la forma más dolorosa: en la cárcel donde él está cumpliendo una condena, y a la que en vida ella nunca dejó ir a visitarlo en el municipio de El Porvenir, departamento de Atlántida.

Todos los días en la granja penal de esta localidad, Edgar Gonzales no estuvo solo, su madre Thelma Janet Gutiérrez llegaba a acompañarlo siempre en sus visitas.

Ayer no hubo ese encuentro especial. A ella la llevaron en un ataúd para que él le diera el último adiós, ya que las autoridades presidiarias no le permitieron ir al velatorio a La Ceiba, donde ella residía.

En las afueras del recinto, una camioneta color vino llevó el féretro con el cuerpo de doña Thelma. Hasta ahí salió su hijo de la prisión para despedirse de ella, bajo la mirada de agentes penitenciarios.

Las lágrimas y gritos de dolor fueron compartidos solo con una hermana y otro pariente.

“Es muy triste, pero Dios tiene el control. Él sabe por qué hace las cosas”. El llanto de su hermana era incontenible, los dos abrazados se consolaban.

Era el último momento donde ambos compartían ese dolor en medio de dos realidades opuestas: ella regresaba con el cuerpo de su madre a su casa y él a prisión.

“Cometimos un error, pero Dios nos dio la libertad de poder admitir nuestros errores y poder enmendar nuestros caminos”, manifestó con tono firme y agradecido.

“Estoy alegre porque sé que ella se fue con Dios”, dijo con la mirada fija en el ataúd, que descansaba sobre piezas de bloques dentro de la camioneta.

Con el alma partida porque tenía la esperanza de volver a estar con ella en su casa, pues pronto cumpliría su condena, “solo me faltan seis meses para salir en libertad”, expresó con una mirada triste a la cárcel que está frente a donde le permitieron velar a su mamá.