San Pedro Sula, Honduras.– Casi tres décadas después del secuestro y asesinato de Ricardo Ernesto Maduro Andrews, hijo del expresidente hondureño Ricardo Maduro, un sospechoso vinculado al caso fue remitido este sábado al Centro Integrado de Justicia Penal (CEIN) de San Pedro Sula.
Se trata de Marco Antonio Ávila Castellanos, quien fue puesto a disposición de la Secretaría Adjunta del Juzgado de Letras de lo Penal de la Sección Judicial de San Pedro Sula por agentes de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI).
De acuerdo con la información proporcionada, contra Ávila Castellanos existía una orden de captura emitida el 1 de junio de 2004, por su presunta vinculación con el secuestro y asesinato de Maduro Andrews, ocurrido el 23 de abril de 1997.
Según la agenda judicial, el sospechoso comparecerá durante este sábado ante las autoridades para la audiencia indagatoria, conforme al procedimiento penal aplicable al caso.
El expediente se remonta a uno de los crímenes que conmocionaron a Honduras en la década de 1990, por involucrar al hijo de quien posteriormente llegó a ocupar la Presidencia de la República.
La comparecencia ante el juzgado permitirá avanzar en las diligencias judiciales relacionadas con el caso, mientras las autoridades competentes deberán determinar la situación jurídica del sospechoso conforme a la ley.