La nueva División Anti Extorsión y Asociaciones Terroristas (Daet) comenzó a tomar forma dentro de la Policía Nacional, luego del cierre definitivo de la Dirección Policial Anti Maras y Pandillas Contra el Crimen Organizado (Dipampco), institución que fue intervenida tras señalamientos de fallas administrativas, operativas y posibles responsabilidades penales.
La Secretaría de Seguridad y la Policía Nacional anunciaron, mediante boletín oficial, que la Daet será una unidad especializada bajo la estructura de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), enfocada en combatir la extorsión, las asociaciones criminales, redes financieras ilícitas y corredores operativos vinculados al crimen organizado.
De acuerdo con la información oficial, la nueva división asumirá funciones que antes estaban relacionadas con la Dipampco, pero bajo un nuevo modelo operativo, orientado a investigaciones estratégicas, inteligencia integrada, operaciones sostenidas y despliegues focalizados en zonas de alta incidencia criminal.
La Policía Nacional inició esta semana el proceso de evaluación de unos 780 funcionarios policiales que aspiran a formar parte de la Daet.
El primer filtro aplicado corresponde a pruebas toxicológicas, como parte de una serie de exámenes para determinar la idoneidad, confianza y capacidad del personal.
“Ya iniciamos el proceso de evaluación para los aspirantes a la Daet. Son aproximadamente 780 funcionarios policiales los que se han presentado”, informó Edgardo Barahona, vocero de la Policía Nacional.
El portavoz explicó que los aspirantes también deberán someterse a pruebas poligráficas, socioeconómicas, psicológicas, técnicas y profesionales, requisitos que serán determinantes para integrar la nueva estructura especializada.
“Este es un proceso muy riguroso que estamos aplicando para garantizar que solo el personal más idóneo y confiable integre la Daet. La población hondureña necesita una unidad fuerte contra las extorsiones y el crimen organizado”, expresó Barahona.
La creación de la Daet forma parte de la reorganización institucional impulsada por la Secretaría de Seguridad, luego de que el Consejo Nacional de Defensa y Seguridad ordenara el cierre definitivo de la Dipampco.
Según el boletín de Seguridad, sus funciones, servicios y recursos pasarán de forma ordenada a la Dirección Policial de Investigaciones.
La intervención a la extinta Dipampco documentó presuntas malas prácticas en el manejo de informantes, administración de información y denuncias previas por irregularidades durante el Estado de Excepción.
También se mencionaron indicios de negligencia y posible encubrimiento por parte de directivos en una operación en Corinto, Omoa, Cortés, donde fallecieron cinco policías.
Además, la comisión interventora detectó que el equipo policial se movilizó hacia esa zona sin orden judicial de allanamiento y sin completar los protocolos requeridos. Los informes también señalan que los agentes no coordinaron apoyo con autoridades locales y que el equipo nunca se dirigió al departamento de Colón, como inicialmente se había informado.
Según el boletín de la Secretaría de Seguridad, el informe sobre estos hallazgos será remitido al Ministerio Público y a la Dirección de Asuntos Disciplinarios Policiales (Didadpol) para que se investiguen las responsabilidades correspondientes.
La nueva división operará con oficiales, agentes de investigación y personal técnico especializado en inteligencia criminal, operaciones especiales, análisis financiero, monitoreo tecnológico y desarticulación de estructuras delictivas.
“Solo pasarán aquellos que cumplan con todos los requisitos de confianza y capacidad. Esperamos que al final quede un grupo altamente seleccionado”, agregó Barahona.
El cambio institucional también comenzó a reflejarse en la imagen pública de la unidad. Las redes sociales que antes identificaban a la extinta Dipampco ya fueron modificadas con la nueva identidad gráfica de la DAET, como parte del proceso de transición hacia la nueva estructura policial.