El paciente del Hospital Escuela que fue raptado por hombres fuertemente armados cuando era conducido en una ambulancia por el bulevar Suyapa fue encontrado ayer ultimado a balazos y con indicios de torturas.
El nombre de la víctima es Óscar Rolando Fajardo Maradiaga, de 30 años, de quien no se logró obtener información sobre su origen y domicilio.
El cadáver fue descubierto la mañana de ayer en un matorral de la carretera que conduce a la aldea Cofradía, al norte del Distrito Central, en el sector conocido como La Rampla.
Equipos de la Dirección Nacional de Investigación Criminal, DNIC, y de la Policía Preventiva se presentaron al lugar a realizar las pesquisas preliminares orientadas a esclarecer el caso.
Rapto y muerte
El viernes, entre las nueve y diez de la mañana varios hombres armados y los rostros cubiertos con gorros pasamontañas interceptaron una ambulancia del centro de resonancias SOMI, ubicado en el bulevar Suyapa.
Según la versión del motorista, los individuos se bajaron de tres camionetas de lujo y tras bajarlo a él, así como a los familiares del Fajardo Maradiaga, se llevaron la ambulancia con el herido que había sido sacado del principal centro hospitalario capitalino para hacerle radiografías.
Minutos más tarde, la ambulancia apareció abandonada en el anillo periférico, cerca de Ciudad Lempira, por lo que la Policía continuó con la búsqueda.
La mañana de ayer, la Policía recibió información de que en el trayecto a Cofradía se encontraba el cadáver de un hombre, por lo que se desplazaron varios agentes en una patrulla.
Cubierto con láminas de asbesto localizaron el cuerpo inerte tendido boca arriba. Estaba completamente desnudo, con varios balazos en la cabeza y con una sonda en el abdomen que le habían colocado en el hospital.
Cerca del cuerpo estaba un saco con una sábana, la bata que vestía Fajardo Maradiaga y bolsas con suero, entre otros.
La víctima tenía un tatuaje en el pecho, pero no se logró establecer si era de alguna mara. Mientras tanto, en la escena del crimen los técnicos de la DNIC que inspeccionaron el área encontraron cuatro casquillos de bala, supuestamente, calibre 9 milímetros y hojas de periódico ensangrentadas. Con base en las características de la víctima, la Policía constató que se trataba del joven raptado, quien de manera preliminar había sido identificado como Óscar Adalid Fajardo Paz. Una fuente de la DNIC confió que, al parecer, el infortunado fue ingresado al centro asistencial el pasado jueves con una herida de bala que recibió en circunstancias no determinadas.
Venganza
Por la forma en que se ejecutó el crimen, la Policía sospecha que podría tratarse de una venganza, lo que está en proceso de investigación.
Una fuente policial confió que después del rapto del joven, un familiar recibió correos de voz en su teléfono celular en las que escucharon que estaban torturándolo. Los cuerpos de investigación continúan con las diligencias.