Centenares de personas asistieron al cementerio Jardines de Paz Ceibeños para despedirse del hijo menor de los Palacios, a quien le fue arrebatada su vida de manera violenta.
Blog Fútbol Adicto: Señor, dale fuerza a los Palacios
Amigos, compañeros de estudio y familiares lloraban desconsoladamente al saber que nunca más volverían a ver al joven a quien le fue truncado el sueño de ser un célebre futbolista como sus hermanos.
'Él quería ser igual a mí', gritó el jugador del Marathón, Jerry Palacios, mientras era abrazado por sus hermanos y su padre don Eulogio.
Dolorosa despedida
Luego de que Medicina Forense confirmara que la osamenta hallada en Sierra de Omoa correspondía a Edwin Palacios, ayer por la mañana se le dieron unas horas de velatorio en la funeraria San José de esta ciudad.
A las cuatro de la tarde se ofició una misa en la iglesia San Isidro, presidida por el sacerdote Bernardo Fernández, que en su mensaje pidió que haya amor en los seres humanos para que no se sigan cometiendo tantas injusticias que dejan dolor y muerte.
La carroza fúnebre partió al cementerio; decenas de vehículos y tres autobuses llenos la acompañaron.
A las 5.45 de la tarde comenzó una breve ceremonia en la que se entonaron cantos de adoración. Amigos de la familia y autoridades dieron algunas palabras de consuelo para los dolientes.
'No es el tiempo ni la distancia los que podrán mitigar el dolor y la angustia que ha venido sufriendo la familia Palacios desde el secuestro de su hijo', manifestó un amigo de la familia.
El hermano del ahora occiso, Wilson Palacios, jugador del Tottenham de Inglaterra, se derrumbó y abrazó a sus padres mientras lloraba desconsoladamente por la pérdida irreparable de su hermano.
Más de 300 personas se congregaron para despedirse del joven, que era una promesa del fútbol.
Acudieron al sepelio algunos futbolistas como Carlos Morán, John Aston Bodden, Carlos Palacios y Mitchell Brown.
Luego de haber sido secuestrado el 30 de octubre de 2007 y de muchos meses de sufrimiento, el consuelo de sus seres queridos fue haber encontrado, por fin, los restos del joven para darles cristiana sepultura.
Definitivo
El triste capítulo de la familia Palacios finalizó ayer después de que autoridades de Medicina Forense confirmaran que la osamenta encontrada el nueve de mayo en la aldea El Paraíso, de Omoa, Cortés, pertenece al secuestrado Edwin René Palacios.
Los restos de Edwin fueron reclamados por sus familiares en la morgue de Medicina Forense el miércoles a las once de la noche.
La búsqueda inició después de que la Policía tuviera información proporcionada por dos jefes de la mara 18 de que en la aldea El Paraíso, Omoa, estaba sepultado el cuerpo del muchacho.
Según análisis de la Policía, el 13 de noviembre, día en que la familia Palacios pagó el rescate, los plagiarios ultimaron a Edwin.