Tegucigalpa, Honduras.
No solo se abastecen con armas hechizas y de guerra, sino que ahora los pandilleros en Honduras utilizan potentes explosivos como el C4, un detonante bélico de uso exclusivamente militar, según concluyen autoridades policiales.
El pasado 30 de agosto, en los operativos realizados por la Policía Nacional en varios puntos de Tegucigalpa, encontraron en dos paquetes material explosivo que según las autoridades estaría destinado para el terrorismo urbano que busca atemorizar a la población.
“El hallazgo de este material de C4, tenía una mecha de gatillo para explotar en siete segundos de retardo después que fuera lanzada a un negocio o grupo de personas. Esta nueva herramienta nos llama la atención”, dijo un agente de la Policía
Pero además las informaciones del trabajo de inteligencia establecen que mareros de El Salvador están llegando al país para entrenar a pandilleros en el uso de estos explosivos.
Las autoridades informaron que siguen la pista de los movimientos de los pandilleros extranjeros que estarían entrenando en la preparación de las bombas caseras, un explosivo que afirmaron es tan técnicamente maniobrable que puede permanecer en cualquier clima e introducirse por cualquier ranura o puerta, con capacidad incluso para derribar un edificio.
Las bombas
La incautación del material explosivo en Tegucigalpa fue analizada por expertos, porque junto con el C4 fue encontrado otro paquete con grapas que de combinarse causaría severos daños a las personas. “El hecho que se fabriquen explosivos con retardo significa que los mareros ocupan tiempo para salir del área donde planifican sus acciones y no morir en la explosión. Afortunadamente logramos descubrirlos porque la comunicación se había intervenido y se sabían los planes que tenían”, explicó el policía.
Las autoridades confirmaron que los mareros de El Salvador habían llegado a Honduras porque tenían la misión de enseñarles exclusivamente cómo ensamblar la pólvora con las mechas y las grapas para que el artefacto tuviera una mayor eficacia, informó la Policía.
“Se investiga cómo es que un explosivo tan potente y, de uso militar, está en manos de esas personas, por eso estamos sobre sus actividades para descubrir cómo es que obtienen los materiales para elaborarlos”, apuntó el investigador.
No solo se abastecen con armas hechizas y de guerra, sino que ahora los pandilleros en Honduras utilizan potentes explosivos como el C4, un detonante bélico de uso exclusivamente militar, según concluyen autoridades policiales.
El pasado 30 de agosto, en los operativos realizados por la Policía Nacional en varios puntos de Tegucigalpa, encontraron en dos paquetes material explosivo que según las autoridades estaría destinado para el terrorismo urbano que busca atemorizar a la población.
“El hallazgo de este material de C4, tenía una mecha de gatillo para explotar en siete segundos de retardo después que fuera lanzada a un negocio o grupo de personas. Esta nueva herramienta nos llama la atención”, dijo un agente de la Policía
Pero además las informaciones del trabajo de inteligencia establecen que mareros de El Salvador están llegando al país para entrenar a pandilleros en el uso de estos explosivos.
Las autoridades informaron que siguen la pista de los movimientos de los pandilleros extranjeros que estarían entrenando en la preparación de las bombas caseras, un explosivo que afirmaron es tan técnicamente maniobrable que puede permanecer en cualquier clima e introducirse por cualquier ranura o puerta, con capacidad incluso para derribar un edificio.
Las bombas
La incautación del material explosivo en Tegucigalpa fue analizada por expertos, porque junto con el C4 fue encontrado otro paquete con grapas que de combinarse causaría severos daños a las personas. “El hecho que se fabriquen explosivos con retardo significa que los mareros ocupan tiempo para salir del área donde planifican sus acciones y no morir en la explosión. Afortunadamente logramos descubrirlos porque la comunicación se había intervenido y se sabían los planes que tenían”, explicó el policía.
Las autoridades confirmaron que los mareros de El Salvador habían llegado a Honduras porque tenían la misión de enseñarles exclusivamente cómo ensamblar la pólvora con las mechas y las grapas para que el artefacto tuviera una mayor eficacia, informó la Policía.
“Se investiga cómo es que un explosivo tan potente y, de uso militar, está en manos de esas personas, por eso estamos sobre sus actividades para descubrir cómo es que obtienen los materiales para elaborarlos”, apuntó el investigador.