El deseo de un trago de aguardiente para mitigar el desvelo después de un velatorio, llevó a cuatro hombres a confundirse y en vez de tomar alcohol lo que se llevaron a la boca fue formalina para preparar cadáveres. Uno de éstos falleció en el lugar, mientras tres se encuentran en cuidados intensivos en el hospital progreseño.
El hecho se registró la mañana de ayer en la colonia La Principal, al sur de El Progreso, cuando Héctor Alejandro Varela, 50, junto a Carlos Alberto Rodríguez, 18, y Jorge Ortiz, 36, acompañaban a su amigo José Bautista, 58, en la vela de su hijo Mario Amílcar Bautista, 18, muerto violentamente el pasado domingo.
Según testigos, a las cinco de la mañana, después de haber estado bebiendo toda la noche, salieron los cuatro hombres de la iglesia evangélica en donde velaban el cadáver para trasladarse a otra vivienda cerca del lugar. En sus ropas llevaban oculta una botella con un líquido cristalino.
Se intoxican
Alegres por haber conseguido aquella bebida, los desvelados amigos y el padre del fallecido se fueron a una casa en construcción y empezaron a ingerir lo que ellos creían era licor.
Luego de varios minutos los tomadores comenzaron a presentar cuadros de desmayo y vómito, por lo que fueron auxiliados por los presentes.
Quien no alcanzó a llegar vivo al hospital fue Héctor Alejandro Varela. Después se supo que lo que habían ingerido fue la formalina que sobró al embalsamar al difunto.
Bertha Alicia Fuentes, esposa de José Alberto Bautista, dijo que éste había llegado de Dulce Nombre, Copán para estar en la vela de su hijo. En el lugar se unió con los otros tres que eran amigos del fallecido. El estado de los intoxicados ayer era delicado.