San Pedro Sula, Honduras
“Mi hija quería mucho a sus hijos y los cuidaba, estaba alegre porque el pequeño se había graduado del kínder”, relató María Concepción López al expresar su dolor por las muertes de su hija Gabriela Alejandra Montes y su nieto, a quienes encontraron juntos tirados en una cama.
Los cuerpos de la madre y su hijo fueron entregados ayer por Medicina Forense sin determinar aún la manera en que muerieron las víctimas.
Los cuerpos de la madre y su pequeño hijo los descubrieron aproximadamente a las 9:00 pm del 16 de diciembre en su casa de habitación en la colonia La Fortaleza, de Cofradía, donde las autoridades hicieron el reconocimiento.
La tragedia ocurrió en una casa de la Fortaleza, en Cofradía, donde parientes creen que los mataron.
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Los familiares creen que Gabriela Alejandra Montes López (de 29 años) y su pequeño hijo Melvin Miguel Castillo (de 6 años) fueron asesinados, “ella jamás sería capaz de hacerle daño a su hijo como dijeron algunas personas”, comentó su madre María Concepción.
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En la casa había un ventilador encendido y los cuerpos estaban tirados en la cama y con sabanas encima, también había una ventana abierta. La casa estaba con llave y el portón con candado.
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Indicó que Gabriela estaba muy alegre la semana anterior a su muerte porque Melvin Miguel se había graduado y hasta celebró ese logro.
Agregó que el miércoles 14 de diciembre Gabriela ya no fue vista por sus vecinos ni por el niño.
“Llegué el jueves y no abrió la puerta, yo le decía ‘abrí, si estás enferma decime’, pero nadie contestó”, agregó.
El viernes, después de haber insistido, los parientes tumbaron la puerta y al abrir encendieron las luces, un ventilador estaba encendido y en la cama, los cuerpos de la madre y el niño.
“Había mucha sangre y tenían encima sábanas, nos asustamos y creímos que podíamos auxiliarlos, pero ya estaban muertos”, comentó uno de los familiares.
La Dirección Policial de Investigación (DPI) investiga el caso como un homicidio, pues sospechan que pudieron ser estrangulados con un pedazo de cable de televisión, posiblemente arrancado en la casa.
Además, presumen que el sujeto que asesinó a la madre y su hijo gozaba de confianza en la casa, ya que se robó una gran suma de dinero que la mujer tenía guardada, pues a ella su esposo le enviaba dinero de Estados Unidos, al igual que una hermana.
En la cocina, afuera de la casa, quedaron bolsas de harina preparadas para baleadas, supuestamente se disponía a preparar la cena.
| Los familiares de Gabriela Alejandra y de su hijo esperaron hasta ayer para que les entregaran los cuerpos en la morgue, pues tuvieron que identificarlos por sus rasgos físicos y tatuajes, ya que estaban en estado de descomposición.
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El dinero que Gabriela Alejandra guardaba en su casa no estaba, al igual que la ropa que le había comprado a sus hijos para que estrenaran.
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