Tegucigalpa, Honduras.
Orlin García García y su esposa Alba Esther García Moya fueron asesinados dentro de su negocio en el municipio de Santa Ana, Francisco Morazán.
La vivienda donde ocurrió el doble crimen está ubicada a tan solo dos casas de una posta policial. El hecho ocurrió a eso de la 1:00 pm de ayer, cuando dos hombres ingresaron al negocio donde los esposos García vendían celulares y golosinas, quienes les dispararon en reiteradas ocasiones y luego huyeron.
Todo ocurrió sin que los disparos y la escapatoria de los malhechores despabilaran a los policías asignados a la posta. Al recorrer un kilómetro, los homicidas se accidentaron y dejaron abandonada la motocicleta KMF, rojo y negro, placas MPH-5138.
Orlin quedó tirado bajo una mesa dentro del establecimiento, mientras que su esposa, quedó con vida, por lo que las personas que estaban cerca del lugar del crimen, con el afán de salvarle la vida, la trasladaron al Hospital San Juan María Vianney de Ars, de Ojojona, pero lamentablemente cuando fue ingresada a la sala de emergencias ya había fallecido.
Tras darse cuenta del hecho, los agentes de la Policía Nacional de inmediato acordonaron la escena del crimen.
Uno de los familiares comentó que la pareja tenía dos hijos, un varón de siete años y una niña de tres años de edad.
“Eran personas luchadoras que se dedicaban al negocio y no se metían con nadie”, aseguró otro de los apesarados familiares. Los cuerpos fueron trasladados a la morgue de Medicina Forense en la capital.
Orlin García García y su esposa Alba Esther García Moya fueron asesinados dentro de su negocio en el municipio de Santa Ana, Francisco Morazán.
La vivienda donde ocurrió el doble crimen está ubicada a tan solo dos casas de una posta policial. El hecho ocurrió a eso de la 1:00 pm de ayer, cuando dos hombres ingresaron al negocio donde los esposos García vendían celulares y golosinas, quienes les dispararon en reiteradas ocasiones y luego huyeron.
Todo ocurrió sin que los disparos y la escapatoria de los malhechores despabilaran a los policías asignados a la posta. Al recorrer un kilómetro, los homicidas se accidentaron y dejaron abandonada la motocicleta KMF, rojo y negro, placas MPH-5138.
Orlin quedó tirado bajo una mesa dentro del establecimiento, mientras que su esposa, quedó con vida, por lo que las personas que estaban cerca del lugar del crimen, con el afán de salvarle la vida, la trasladaron al Hospital San Juan María Vianney de Ars, de Ojojona, pero lamentablemente cuando fue ingresada a la sala de emergencias ya había fallecido.
Tras darse cuenta del hecho, los agentes de la Policía Nacional de inmediato acordonaron la escena del crimen.
Uno de los familiares comentó que la pareja tenía dos hijos, un varón de siete años y una niña de tres años de edad.
“Eran personas luchadoras que se dedicaban al negocio y no se metían con nadie”, aseguró otro de los apesarados familiares. Los cuerpos fueron trasladados a la morgue de Medicina Forense en la capital.