Nadie pudo evitar que un grupo de malvivientes matara salvajemente, a pedradas y patadas a Santos Emilio Alonzo Carías, 45, empleado del Instituto Hondureño de Seguridad Social, Ihss, atacado en una parada del bus a pocos metros de una posta policial.
Mientras esperaba el autobús en dicha colonia, a escasa distancia de la posta policial de la colonia San Miguel y frente a decenas de personas que también esperaban el transporte colectivo, Santos Emilio fue interceptado por delincuentes que le robaron y lo atacaron a pedradas y puntapiés hasta provocarle la muerte.
Tras cometer el repudiable crimen, los delincuentes escaparon tranquilamente entre los curiosos que se aglomeraban alrededor de la víctima.
Horas después, cuando la Policía acudió al lugar, algunos testigos declararon que nadie se metió a defender al hombre por temor.
'Es un grupo de delincuentes que nos mantiene en zozobra a los pobladores de las colonias Izaguirre y San Miguel. Ni los policías de la posta a unos metros de donde pasó el crimen se meten con esos antisociales', adujeron.
Compañeros de trabajo y familiares llegaron a la morgue capitalina a retirar el cuerpo para darle cristiana sepultura.
Dolientes y amigos de la víctima exigieron a las autoridades encargadas de brindar seguridad que se pongan a trabajar para encerrar a los matones que andan en las calles quitándoles la vida a personas trabajadoras y decentes.
Carías laboraba en la sala de puerperio normal del Ihss desde hacía ocho años.