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Karen Calidonio, el rostro del altruismo municipal

  • Actualizado: 07 marzo 2017 /

Mujer para admirar.

SAN PEDRO SULA.

Servir, ayudar, desarrollar. Esos verbos resumen acción y convicción en Karen Stechmann. Desde que su esposo Armando Calidonio se trazó ser alcalde de San Pedro Sula, ella no ha hecho pausa para dejar un legado de solidaridad.

No es mujer de hacer las cosas por protagonismo. Su labor es silenciosa y efectiva. El 25 de enero de 2014 comenzó su vida como figura municipal y desde esa fecha se ha fijado tantas metas y la mayoría las ha alcanzado gracias a su entereza y energía.

“Armando y yo trabajamos para honrar a nuestro Padre, a Él unicamente. Nos ha permitido servir y trabajar para San Pedro, por el país y sobre todo para nuestros hermanos y hermanas”.

Acción en silencio. En comparación a otras esposas de alcaldes, Karen no ha tenido tanta exposición en los medios, pero eso no significa que su compromiso sea mínimo. Ella se ha enfocado en trabajar sin alardes y ha llevado ayuda a quien más necesita.

“Nuestro despacho apoya a personas vulnerables y únicamente a través de donaciones que recibimos mensual o trimestralmente de empresas y corporaciones con las que hemos establecidos fuertes lazos de trabajo. También de donaciones recibidas de personas que prefieren el anonimato y que nos apoyan con su trabajo o con alimentos, medicinas, ropa y más”.

Su esposo aspira a desempeñar un segundo período como alcalde sampedrano y ella no se ha quedado de brazos cruzados y ya ha diseñado un plan de acción que no solo incluye pilares altruistas como adultos mayores, centros para jóvenes y rehabilitación, niños y madres solteras. Ahora ha reforzado su labor con dos metas más: prevención y medio ambiente.

“En el área de prevención, tenemos proyectos en jardines y escuelas municipales en concientizacion del cuidado al ambiente y apoyo en tiempos de inundaciones. Con la dirección de Ayuda temprana se darán capacitaciones para que los niños sean voceros y protectores. Tenemos estipulada una campaña de valores y seguir con la labor de reciclaje que ya empezó la División Municipal de Agua (Dima) en 2016 y ahora nos uniremos para las capacitaciones y visitas a centros educativos, y por supuesto, siempre mantendremos los proyectos actuales”, explica.

Uno de sus anhelos es mantener verde la ciudad. Por ello el año anterior organizó campañas de reforestación con voluntarios en el cerro El Tigre. En 2017 ya realizaron la primera visita y se reforzarán de septiembre en adelante.

Foto: La Prensa

“En la Biblia está escrito que cuando ayudemos a un necesitado, ni siquiera tu mano izquierda debe saber lo que la derecha hizo”, Karen Stechmann, esposa alcalde Armando Calidonio.

Limitada. Stechmann no cuenta con un presupuesto “del cual pueda disponer para crear cosas nuevas”, ya que el dinero que tiene la municipalidad se invierte en obras. “Buscamos los medios para realizar proyectos de prevención enfocados en los niños y jóvenes. Vamos de la mano del plan de trabajo que implementa anualmente la corporación municipal y sus dependencias”.

Lo más difícil que le ha tocado en este tiempo es sentir impotencia, ya que en muchos casos donde, por no tener los medios, no ha podido ayudar más.

“El tiempo que comparto con los niños, el adulto mayor, la madre soltera, ese momento de escuchar y conversar, no tiene precio. Una sonrisa o un gracias con mucha sinceridad, es lo único que necesitamos para valorar esta oportunidad que el Señor nos da para servir”, destaca.

Foto: La Prensa

' Soy proactiva y en la mayoría de las cosas no acepto un no como respuesta”.

Su anhelo. Aunque es capitalina, desde que llegó a San Pedro Sula ha amado esta ciudad con el alma y cree que está cambiando para bien. “Cada día veo más gente interesada en contribuir a que la ciudad mejore y recupere su belleza e importancia. Como sampedranos tenemos que pensar positivamente para vivir mejor. He conocido personas en estos tres años y quieren que San Pedro Sula sea un lugar de paz, oportunidades, trabajo, diversión y sobre todo bienestar. Es nuestro deber como ciudadanos contribuir con nuestro conocimiento y esfuerzo para que las cosas cambien. La mano de Dios está sobre San Pedro Sula y nosotros, sus hijos, debemos actuar para el bien común”, reflexiona.

Así piensa la esposa del alcalde después de tanto palpar desde un despacho cimentado en compromiso social.

Mujer de corazón. Mientras Vivir en Rosa la fotografiaba sin tantos artificios y rodeada de sencillez, tal cual es ella, comentó que sin el apoyo de su esposo no podría hacer y lograr tanto.

“Él comparte mis ideas y me ayuda a que se cumplan. Despues de 22 años juntos, ya nos leemos la mente y en la mayoria de las veces tenemos la respuesta antes de si quiera comentar nuestros planes.

Creo en su visión para una mejor San Pedro Sula y siempre hemos sido un equipo de primera. De la mano de Dios hemos emprendido este reto y seguimos su voluntad hasta que él así lo desee”.

Karen, que también trabaja en un prestigioso banco, ha logrado equilibrar responsabilidades de ejecutiva con misión solidaria municipal. No tiene tiempo libre para ella, y el poco que logra es limitado y lo aprovecha al máximo para trabajar hombro a hombro con Calidonio. “Gracias a Dios tengo excelentes equipos de trabajo en ambos lugares. Trabajamos comprometidos, en orden, honestamente y como familia mostrando siempre que nuestro labor es transparente y verdadera”.

Como reflexión, para ella la vida proporciona muchas oportunidades de mejora y ser parte de la municipalidad como esposa del alcalde es una misión que el destino le ha encomendado y que “sólo debemos querer y comprometernos para hacer el bien y prosperar”.