¿Cómo cantar en esta tierra nuestra donde las estadísticas de muertes violentas, de extorsión, de desigualdad, de corrupción, de impunidad, de inoperancia rompen todos los límites?, ésta fue una de las interrogante del obispo de la Diócesis de San Pedro Sula, monseñor Ángel Garachana.
En su mensaje por la víspera navideña, monseñor Garachana, llama a los ciudadanos a acercarse más a Dios, a renovar la fe y la esperanza, a pesar de la situación de violencia que tiene enlutada a muchas familias hondureñas.
Mensaje de paz
“Ante el sufrimiento hay que ser discretos, me dirijo a las personas que han sido afectadas por la violencia diciéndoles que en esta Navidad va a reavivarse el dolor en su corazón pero estoy seguro que si en vez de alejarse de Dios se acercan a él, van a encontrar paz, consuelo y fortaleza”, expresó Garachana.
Señaló que aunque la Navidad es tiempo de alegría desbordante la población no puede olvidarse de los grandes problemas que se están viviendo.
“Tengo la sensación de que caminamos a una situación muy dura y no vemos salida a los problemas que tenemos. Cada persona es un templo de Dios y está siendo destruida, en ese sentido la Iglesia y sus miembros están sufriendo. Hay que seguir llevando la palabra de salvación”, dijo el obispo, al referirse a la cantidad de muertes violentas que se registran en la ciudad.
“Al desear feliz Navidad queremos acercarnos con especial cariño a quienes resultará más doloroso en estos días el recuerdo de esposos, hijos, padres, hermanos y amigos, víctimas de accidente o especialmente de la violencia asesina. En medio del dolor sabemos que experimentarán la cercanía del Dios con nosotros, que les dará la paz”.
A cumplir promesas
Garachana también exhortó a los políticos a cumplir sus funciones ante el pueblo y dejar de hacer campañas políticas.
“Observo que pasan dos años y ya empieza la campaña, ya están los candidatos prometiendo lo que van a hacer en el próximo gobierno. Yo suelo decir no hablen nada, no prometan nada en cuatro años, mejor cumplan lo que prometieron y será la mejor garantía de que luego vuelvan a ser votados. Ya basta de palabras lo que necesitamos son obras”, señaló Garachana.
Añadió que Honduras es tierra santa, es lugar de Dios y “si creemos en Jesús y lo acogemos en nuestro corazón seremos constructores de una sociedad muy distinta a la que estamos viviendo”.
Les pide que se conviertan
El obispo hizo un llamado a todas aquellas personas que han participado en actos ilícitos para que se conviertan.
“Todos aquellos que han matado, que han ordenado matar, secuestrado, extorsionado, que organizan instituciones de muerte, narcotráfico, sicariato, que están creando situaciones de injusticia y de aplastamiento de los pobres les digo que ese no es camino de felicidad ni para ellos ni para los demás y que su pecado clama al Cielo. Los que han colaborado con cualquier especie de maldad, querrán comprar una felicidad que les resultará imposible porque mientras no haya un cambio, si no convierten su corazón y reparan el mal causado, les acompañará la maldición del Dios de la vida”, manifestó Garachana.