San Pedro Sula, Honduras.

Haciendo visible lo invisible es el nombre de la campaña virtual que desarrolla la fundación Unidos por el Lupus y la Fibromialgia Honduras (Unilufih).

Esta actividad tiene el propósito de hacer conciencia en los hondureños sobre estas enfermedades y ofrecer acompañamiento a quienes las padecen.

La campaña consiste en diversas transmisiones de Facebook Live (en la página de Unilufih) en las que se ofrecen charlas, conferencias, testimonios y ejercicios para conocer más acerca de estas dolencias que afectan principalmente a las mujeres entre los 15 y 45 años.

LEA: La sostenibilidad, clave para el futuro y desarrollo de San Pedro Sula

Las reuniones virtuales se desarrollan durante todo mayo y son impartidas por las mujeres miembros de la fundación con la ayuda de médicos y psicólogos.

“Nuestro deseo es poder apoyar al mayor número de pacientes posibles, abrazándolas en su dolor y ayudándolas a superar las crisis emocionales y familiares que se derivan de estas enfermedades”, manifiesta Sarahí Mejía, coordinadora regional en San Pedro Sula y parte de la junta directiva de Unilufih.

Esta es la única organización sin fines de lucro a nivel nacional que vela por pacientes con lupus y fibromialgia desde 2018 y dado a las adversidades aún no existen cifras oficiales de cuántos pacientes existen en Honduras.

¿En qué consisten?

El lupus es una enfermedad autoinmune, es decir, el propio sistema inmunitario ataca las células y tejidos sanos por error. Esto puede dañar muchas partes del cuerpo, incluyendo las articulaciones, piel, riñones, corazón, pulmones, vasos sanguíneos y el cerebro.

La fibromialgia se caracteriza por dolor musculoesquelético generalizado y sensación dolorosa a la presión en puntos específicos (codos, rodillas, cadera, clavícula, etc).

Petición

Debido a las dificultades económicas, la fundación no cuenta con una sede propia, por lo que, en su estructura legal figura la casa de uno de los miembros del consejo fundador en Tegucigalpa.

Por consiguiente, solicitan apoyo a las casas farmacéuticas, a la empresa privada y al Gobierno para poder establecerse formalmente en la capital y también en San Pedro Sula, realizar estudios de investigación y completar el censo de la población que sufre estas enfermedades invisibles.