El sonido de la sirena es señal que una vida está en peligro, pero la mayoría de conductores que circulan por el bulevar del norte de San Pedro Sula no ceden el paso.
Los paramédicos del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) no solo luchan por salvar vidas mientras movilizan a un paciente en estado crítico, también se la juegan con el tráfico y la mala educación vial.
“Ceda el paso, unidad de emergencia”, indica Joel Avelar, uno de los paramédicos del turno del pasado martes. Ese es el llamado que hace tras utilizar los tres sonidos de la ambulancia que han sido ignorados por los motoristas en hora pico.
“Este es un trauma psicológico, venir peleando con motoristas y llevando un enfermo”, comenta Darwin Lambur, también de turno. LA PRENSA compartió con ellos una tarde noche de trabajo y lo comprobó.
Múltiples funciones
El Seguro Social ofrece el servicio de nueve paramédicos, de los cuales, cuatro compartieron anécdotas y las múltiples funciones que hacen a diario.
Su labor va desde conducir la ambulancia hasta dar los primeros auxilios. Para manejar el vehículo deben recibir un curso, conocer en qué momento se utilizan cada uno de los sonidos, cómo manejarla y hasta cuándo deben parar.
En el área de emergencia asisten a pacientes con traumas causados por heridas de bala, arma blanca o accidentes de tránsito. El objetivo es estabilizar para que el médico pueda abordarlo.
También tienen conocimientos en áreas críticas como las Unidades de Cuidados Intensivos. “A los enfermos en unidades críticas los movilizamos a hacer estudios o traslados a otros centros. Los pacientes con enfermedades crónicas pueden entrar en paro cardíaco, insuficiencia respiratoria y nosotros conocemos las maniobras para asistirlos”, explicó Nazry Ramírez, quien tiene cinco años de experiencia en esta labor.
Son tan amplias sus funciones que el personal paramédico se vuelve insuficiente. A ellos les corresponde cubrir las periféricas de San Pedro Sula, además de Naco, El Progreso y Choloma; recoger pacientes en clínicas privadas y hospital Mario Rivas.
En cada turno manejan unos 12 casos. Los turnos se dividen en tres, A, B y C, cada uno es de ocho horas. Gracias a su labor se ha logrado disminuir la tasa de mortalidad. “La creación del departamento de paramédicos ha sido clave. Tratamos de capacitarnos constantemente con los especialistas”, afirmó Wilson Marín, paramédico del IHSS.
Explicó que para ocupar este cargo se deben adquirir los conocimientos primarios en la Cruz Roja, luego sacar el curso. “Hay tres etapas en el área de paramédicos y depende de los estudios. Se requieren estudios de al menos tres años y recibir clases con médicos especialistas”.
Chocan con patrulla
Su labor les ha dejado innumerables anécdotas que van desde las más insólitas y otras de riesgos.
En una ocasión mientras llevaban un bebé recién nacido grave, todos los vehículos les abrieron paso, excepto una patrulla.
El conductor de la ambulancia la golpeó, pero continúo su camino para salvar la vida del bebé. Horas más tarde los agentes llegaron a las oficinas del IHSS a hacer el reclamo. Sin embargo, se llevaron el chasco de pagar su golpe pues las ambulancias tienen preferencia vial.
“Siempre hay complicaciones porque no hay educación vial. A todo vehículo de emergencia debe dársele el paso y si va vacío es porque va a recoger algún paciente”, expresó Joel Avelar, quien en una ocasión viajó desde San Pedro Sula a Tegucigalpa en dos horas y 20 minutos.
Recuerda que hace algunos años iba a atender un accidente vehicular y al llegar a la escena se llevó una gran pena . “Era mi hermano y ya estaba muerto”.
Los paramédicos exponen también su vida al ingresar a lugares de riesgo. En una ocasión mientras iban a recoger a un paciente a La Planeta fueron interceptados por individuos y hasta que los revisaron les permitieron ingresar. También hubo una vez que fueron amenazados a punta de pistola por un agente policial.
“Traíamos un paciente que se había atravesado una varilla en el ojo y ellos nos pararon porque una mujer iba a dar a luz, la vida del hombre estaba en peligro y les explicamos, entonces sacaron un rifle y dijeron ‘no vas a atenderla’? Asistimos el parto y nos llevamos al herido”.