27/02/2026
05:59 AM

Niña, primera víctima de pólvora en SPS

Municipalidad acudirá a la Policía para incautar ventas de cohetes, dice regidor.

Con apenas cinco años de edad, Keilyn Tábora, ya conoce bien las consecuencias de la manipulación de productos de pólvora. Ella es la primera víctima que se reporta quemada en San Pedro Sula y la tercera que ingresa al hospital Mario Catarino Rivas por esa causa.


La pequeña Keilyn se quemó el muslo derecho al caerle una estrellita sobre su vestido cuando jugaba junto a otros niños. Según los doctores, la pequeña presenta lesiones de segundo grado, pero está fuera de peligro.


Doris Pineda, madre de Keilyn, relató que el 24 de diciembre por la noche salió de su casa ubicada en la colonia Río Blanco a buscar a una clienta que le debía un dinero y le pagaría ese día. Al llegar al lugar la niña se quedó jugando en el patio de la vivienda con otros infantes y minutos después los gritos de Keilyn alertaron a su mamá que al salir de la casa vio a su pequeña envuelta en llamas.


“Si yo me dejo se quema toda, cuando salí le rompí el vestido, para tratar de salvarla”, dijo. Pineda manifestó que fueron momentos de desesperación los que vivió al ver a su hija quemándose. “Nunca pensamos que se quemaría con una estrellita, ella se quemó el dedo primero y luego la varilla cayó sobre el vestido”.


Declaró que no llevó a la niña inmediatamente al centro asistencial, sino hasta ayer por la tarde porque temía que las
autoridades la pusieran en custodia.


“Soy mamá y papá de ella, y si me meten presa no sabría qué hacer”, expresó. LA PRENSA ha publicado en varios reportajes que la ordenanza que emitió la Alcaldía que prohíbe la venta de pólvora no se ha cumplido porque hay venta libre en la ciudad y la pequeña Keilyn es la primera víctima de esa venta sin control.


Displicencia de la Alcaldía

Desde inicios de la semana pasada los vendedores salieron a ofrecer los explosivos a la vista y paciencia de los policías municipales.


Reinaldo Ruglas, regidor municipal, dijo que la ciudad es muy grande y que cuentan con pocos recursos policiales y es por eso que les es dificil poder controlar a los vendedores. “La gente no está acostumbrada a cumplir con la ley y al ver que no tenemos los recursos suficientes se aprovechan y es por eso que se les fue de la mano a la Policía Municipal a cuyos agentes se les dificultó cumplir con los decomisos”, manifestó.


Indicó que la ordenanza falló porque no se tiene la capacidad para controlar a tanto vendedor, lo cual dificultó la labor de la Policía Municipal.


Además aclaró que él no tiene que ver con los supuestos permisos que algunos vendedores dicen tener como se ha manejado en algunos medios de comunicación.


“No soy responsable de dar permisos, yo solo soy legislador, yo pedí que se publicara la ordenanza, por tanto, no puedo estar dando permisos porque eso sería contradecirme”, indicó Aníbal Kelly, regidor de la comuna, dijo que la Municipalidad giró instrucciones a la Policía Municipal para que se cumpliera la ordenanza por lo que desconoce que fue lo que falló.


“Le pediremos explicaciones al capitán de la Policía Municipal porque la ordenanza está en firme. Hay que recordar que lamentablemente la Policía Municipal tiene muchas limitaciones, les hace falta logística y personal y eso quizás dificultó la situación”, refirió Kelly. Dijo que están considerando pedirle apoyo a las autoridades de la Policía Nacional para poder cumplir con los decomisos. “Todo mundo sabe que tenemos limitaciones, así que podría considerarse pedirle ayuda a la Policía Nacional si es necesario para poder cumplir con esta ordenanza”.


Wilfredo Flores, presidente de la Comisión de Abastos y Mercados, manifestó que se sancionará a los locatarios que estén vendiendo pólvora y trabajarán en conjunto con la Policía Municipal. El alcalde Juan Carlos Zúniga dijo que esperarán el informe de los encargados de hacer valer la ordenanza para tomar acciones concretas sobre como enfrentar este problema.