Al menos 11 niños serán beneficiados con la brigada de cirugía cardiovascular pediátrica que inició el lunes 23 de febrero en el hospital regional del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS).
La jornada es la primera de varias anunciadas para este año, luego de que autoridades del IHSS y la fundación estadounidense HeartGift se reunieran en julio 2025, proyectando realizar unas 100 cirugías.
El centro asistencial indicó que esta misión solidaria beneficia tanto a niños asegurados como no asegurados que padecen cardiopatías congénitas y que, en muchos casos, han esperado durante años una intervención que les permita mejorar su calidad de vida.
La brigada cuenta con el apoyo del Club Rotario Ulúa y contempla la realización de procedimientos quirúrgicos complejos a pacientes entre los dos meses y los 10 años de edad, procedentes de distintas regiones del país.
Octavio Fajardo, cirujano cardiovascular del IHSS, explicó que las cirugías programadas incluyen correcciones de comunicación interventricular, comunicación interauricular, persistencia del conducto arterioso, tetralogía de Fallot y drenaje pulmonar anómalo intracardíaco.
“Damos inicio con mucho agrado a la jornada de cirugía cardiovascular pediátrica, la número siete desde que comenzó esta iniciativa en el hospital regional hace dos años y medio, y la primera de este año”, expresó el especialista.
Acerca de cómo determinan qué pacientes serán beneficiados, indicó que algunos casos son captados a nivel local, mientras que otros llegan referidos. Todos se someten a una evaluación médica. En esta ocasión, más de 17 pacientes acudieron al proceso de valoración.
El cirujano destacó el enorme apoyo que fundaciones como HeartGift han brindado a las familias hondureñas a través de estas brigadas, así como su contribución al fortalecimiento de las capacidades del personal local.
"Ellos vienen a potenciar lo que tenemos aquí, que es un excelente grupo de médicos, personal de enfermería y de apoyo comprometidos con la causa. Ellos traen personas que tienen mucha experiencia trabajando en diferentes países de Latinoamérica, también nos apoyan con insumos y comparten sus conocimientos", indicó.
Subrayó que estos procedimientos son complejos, involucran a muchas personas, varias horas en quirófano y también requieren cuidados intensivos postquirúrgicos, por lo que su costo a nivel privado es elevado, algunos llegan a superar el millón de lempiras.
"Es un gran ayuda para las familias, muchas no pueden pagar una cirugía como esta, pero ahora, a través de esta brigada estos niños podrán tener una mejor calidad de vida", agregó.
Enestina López, originaria de Santa Rosa de Copán y madre de una de las pacientes beneficiados con esta jornada quirúrgica, expresó su agradecimiento con todas las personas que han hecho posible que su hija hoy pueda tener una mejor calidad de vida.
"Vengo esperando esta cirugía desde que mi niña tenía ocho meses, cuando le diagnosticaron que estaba malita del corazón y desde entonces estábamos pidiéndole a Dios que se diera esta oportunidad", relató notablemente conmovida.