La alegría de un niño de cuatro años fue empañada al ser víctima de quemaduras por pólvora durante la celebración de Nochebuena.
El martes 27 ingresó en el hospital Mario Rivas el pequeño José Luis Fernández, que se quemó con un cohete los dedos de la mano izquierda. Los doctores dijeron ayer que el infante presenta lesiones leves y se recuperará pronto.
Nora Bueso, madre del menor, relató que el 24 de diciembre por la noche el niño se encontraba afuera de su casa mientras otros niños reventaban cohetes. El pequeño recogió todos los que encontró en la orilla de la calle y los encendió con el fuego de una basura que estaban quemando los vecinos. “Para mí fue terrible verlo así, cómo gritaba y ver la manito cómo la tenía”, expresó.
Keilyn Tábora, de apenas cinco años, fue la primera víctima de pólvora en San Pedro Sula y la tercera que ingresó en el Rivas. La pequeña se quemó al caerle una estrellita sobre el vestido. Será dada de alta en dos días.