Al menos dos nuevos casos de epilepsia diagnostican cada semana en el hospital Mario Catarino Rivas, según informó el doctor Arnold Thompson, neurólogo del centro asistencial.
Thompson indicó que diariamente, tanto en la consulta de adultos como en la pediátrica, atienden a más de 10 personas por esta causa, lo que evidencia que es una condición más común de lo que muchas personas imaginan.
Explicó que se trata de un trastorno neurológico que se produce debido a una actividad eléctrica anormal en el cerebro. Esta alteración provoca manifestaciones que pueden ir desde movimientos involuntarios hasta episodios de desconexión o alteraciones breves del estado de conciencia.
A nivel mundial, se estima que alrededor de 60 millones de personas viven con epilepsia. Además, dijo que las crisis epilépticas pueden presentarse en diferentes etapas de la vida.
El especialista dio a conocer que han observado una umento de casos en la zona norte, pero que esto podría estar relacionado más con una mayor capacidad diagnóstica en los hospitales públicos y el aumento de pacientes referidos desde centros regionales.
Thompson también destacó que en los últimos años el Mario Rivas y el Hospital Escuela han fortalecido sus servicios, con la incorporación de neurólogos de adultos y niños, así como subespecialistas en epilepsia.
Subrayó que, en el caso del Hospital Escuela, se cuenta con un neurocirujano especializado en procedimientos quirúrgicos relacionados con epilepsia, lo que amplía las opciones de tratamiento para pacientes con cuadros complejos.
En cuanto al diagnóstico, el médico señaló que lo fundamental es una evaluación clínica adecuada con un especialista. La mayoría de los pacientes requieren un electroencefalograma, tomografía y otros estudios de laboratorio.
Respecto al tratamiento, aseguró que en los últimos tres a cinco años se han realizado esfuerzos significativos para abastecer los hospitales públicos con medicamentos, incluyendo fármacos de última generación que antes no estaban disponibles en el país.
No obstante, aún persisten desafíos, especialmente para quienes viven en zonas rurales, donde el acceso a consultas especializadas y medicamentos puede verse limitado por la distancia y las dificultades de traslado.
El galeno también lamentó que todavía existan mitos en torno a la enfermedad, como la creencia de que es causada por espíritus malignos o que se cura al casarse, afirmaciones que carecen de sustento científico y que contribuyen a la estigmatización.
Acerca de qué hacer cuando un paciente tiene una crisis o convulsión, Thompson expresó que la población debe informarse, actuar con empatía y buscar atención médica oportuna, recordando que la epilepsia puede controlarse y, en algunos casos, curarse si se recibe el tratamiento adecuado.
Agregó que es importante recordar que ante una crisis epiléptica se debe mantener la calma, poner al paciente de lado, evitar meterle cosas en la boca y alejarlo del peligro.