San Pedro Sula, Honduras.

El sector privado de la zona norte planteó al Gobierno una reapertura gradual e inteligente del valle de Sula, que conlleve medidas de bioseguridad y una campaña masiva de educación a la población para evitar la propagación del COVID-19.

La propuesta presentada en una reunión virtual entre empresarios, el subsecretario de Salud, Roberto Consenza y el rector de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, Francisco Herrera, consiste en la conformación de una mesa intersectorial para establecer los lineamientos de la reapertura inteligente de la economía y la creación de una campaña masiva que eduque a la población.

Acciones
La mesa propuesta generará un protocolo de bioseguridad de acuerdo a cada sector productivo y de servicios.

Esta mesa estaría conformada por representantes del Gobierno, salud, empresa privada, medios de comunicación y la academia. Algunas de sus funciones serían continuar generando protocolos de bioseguridad para cada sector, enviarlos a la Secretaría de Trabajo para que sean revisados, aprobados y publicados en el portal de la institución.

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La mesa deberá procurar que estos protocolos sean de conocimiento masivo y de aplicación obligatoria, para que puedan ser habilitados a reactivar sus actividades económicas y vuelvan a la normalidad.

En los mercados, los vendedores abrieron desde muy temprano ayer aún con las restricciones establecidas por las autoridades.

El empresario Ernesto Lázarus, presidente de la mesa de seguridad, dijo que “se debe atender de forma más responsable la emergencia, para que la población se movilice y adquiera nuevos hábitos de trabajo, pero con normativas claras”, haciendo alusión a los reglamentos propuestos.

El empresario de la agroindustria Mateo Yibrín dijo que “la solución está en las manos de los hondureños, “debemos adoptar cambios de vida, emprender programas sencillos para que la gente los entienda, tenemos que encender esta máquina porque los daños podrían ser de proporciones inimaginables”, a la economía del valle de Sula.

Los operativos por parte de la Policía se mantienen activos en las principales entradas y salidas de la ciudad.

Los empresarios expresaron su preocupación por la descomposición social y la interrupción de la cadena de producción agroalimentaria, agravada por el cierre de los restaurantes lo que disminuyó la circulación de efectivo. El acompañamiento de la academia es de vital importancia para plantear estrategias sostenibles, sobre todo para la Capital Industrial, epicentro de la pandemia en el país.

Detalles
En San Pedro Sula ya van más de 384 casos de coronavirus y más de 15 muertos por esta enfermedad.

La reactivación estaría definida por la aprobación de los protocolos de bioseguridad, regulando el numero de sectores que se vayan integrando a la actividad económica, aplicando multas y el cierre a las empresas o negocios que incumplan.

El vice ministro de Salud, Roberto Cosenza, comisionado en la zona norte para atender la pandemia de COVID-19, aclaró que la prioridad es el bienestar y la salud de la población hondureña, lograr un equilibrio entre salvar vidas y salvar los medios de vida, insistir en la práctica de higiene personal y frenar la propagación del covid en el país.

Antes del cierre absoluto de Cortés, varias empresas autorizadas para operar ya estaban tomando medidas extremas de bioseguridad para garantizar la salud de sus empleados y clientes.

Los ciudadanos salieron a abastecerse y a realizar otras diligencias porque el cierre absoluto finaliza el 6 de mayo.

Empresas que habían estado operando lo hicieron bajo las medidas de bioseguridad.