Disponer de maestros que ayuden a los niños con sus tareas mientras sus padres trabajan y abrir las escuelas incluso cuando es período de vacaciones son actividades incluidas en los programas de prevención de violencia en Ciudad Juárez, México.
Atender a miles de niños en riesgo social ha sido posible tras el nacimiento en la década de los 90 de la Fundación del Empresariado Chihuahuense, surgida después de una crisis que dejó 300 muertos en una tromba en Chihuahua, México.
“Se pusieron a trabajar codo a codo con el Gobierno y ahora en ninguna parte del mundo los empresarios piden que se les cargue una tasa a la nómina mensual. Aactualmente, 32 mil mpresarios hacen aportaciones para esta fundación”, compartió Fernando Ávila, director del Consejo Local en Ciudad Juárez y de la fundación en mención.
La crisis de seguridad en esa metrópoli mexicana, según Ávila, surgió por la llegada de industrias externas cuando se le dio transportación al trabajador y las madres cambiaron su rol en el hogar.
“Ese desarrollo económico causó el descuido del desarrollo social. Al paso de los años comenzaron las pandillas, el narcotráfico y la desintegración familiar”, dijo.
Detalló que junto con las organizaciones de la sociedad civil trabajan en conjunto apoyando los programas de acción social.
“Somos el intermediario entre el recurso de los empresarios y las ong de tal manera que al año apoyamos 100 proyectos relacionados con el desarrollo de comunidades donde hay alta marginación”.
Uno de los modelos más destacados es el ADN (Ampliando el Desarrollo de los Niños).
“En Ciudad Juárez, en frontera con Estados Unidos, tenemos un problema porque coinciden los horarios laborales de los padres con el escolar. Los niños salen a las 12:30 pm, seguramente igual que en San Pedro Sula, y la gente sale de trabajar a las cinco y cuatro de la tarde”.
Debido a esa situación, dijo, se estableció el programa de horario extendido.
“Tenemos un programa de nutrición en que les damos de comer al mediodía a los niños y las siguientes cuatro horas funcionamos como un centro de tareas; los maestros trabajan con los chicos para que cuando salgan ya lleven la tarea a casa. Tenemos programas formativos y físicos.
Todo eso hace que el chico tenga una perspectiva diferente de la vida y, como está en formación, a que tenga un futuro diferente”, consideró Ávila, que expondrá esa experiencia hoy en la cumbre.