La inseguridad pone en jaque la saludable costumbre de más de 300 sampedranos que cada día, desde muy temprano, salen a caminar por los bulevares de la ciudad.
Eugenia Hernández salió de su casa ubicada en la primera etapa de la colonia Jardines del Valle a las 4:30 am para encontrarse con su compañera de caminata en el bulevar de la colonia Universidad.
Apenas había recorrido una cuadra hacia el encuentro cuando fue sorprendida por un malhechor que se conducía en una motocicleta, quien la amenazó con una pistola y le exigió que le diera los tenis que llevaba puestos.
“Pegué carrera y me metí a un edificio donde encontré el portón abierto, le pedí auxilio al guardia porque con tantos años que tengo de correr ya sé que pasa un guardia allí”, relató.
Aunque Hernández confiesa que es el primer susto que se lleva en esta práctica diaria que realiza desde hace más de 30 años, no es para ella una novedad que más de una treintena de caminantes también hayan sido sorprendidos por la delincuencia.
A diario más de 50 ciudadanos disfrutan de una caminata matutina por la calles adoquinadas del bulevar de Jardines del Valle. La mayoría de los deportistas vive en la zona, que comprende las colonias Villas del Sol, Universidad y Jardines.
Sin embargo, estos residentes se quejan por la falta de presencia policial en esta zona que es visitada por más decenas de personas solo en horas de la mañana y que en su mayoría son de la tercera edad. “Nunca viene la policía, aquí nos tenemos que jugar la vida sí queremos mantenernos en forma”, aseveró Roberto Guardado.
Muchos de los caminantes aseguran que el número de personas que practican este ejercicio al aire libre ha bajado considerablemente, ya que los atracos y la falta de patrullajes policiales han provocado temor en ellos.
Medidas adoptadas
En el bulevar denominado La Esperanza ubicado en el barrio Los Andes la situación es aún peor. El equipo de diario LA PRENSA tenía menos de una hora de haber llegado al lugar cuando una de las caminantes los alertó que un joven había sufrido un robo. “Le abrieron el carro, se llevaron la cartera y el celular, ya a varios les ha pasado lo mismo”, expresó otra sampedrana.
Lo que impactó a los presentes es que en el bulevar estaba una patrulla con dos agentes de la Policía Turística, quienes desconocieron el hecho.
Carlos García, un aficionado del deporte y quien camina desde hace más de 10 años en el bulevar La Esperanza, lamenta que todas las semanas se susciten hechos delictivos en este sector.
“Hemos sufrido de atracos, abusos por parte de los conductores y hasta han habido muertes aquí, necesitamos que la Policía Nacional se interese en darnos seguridad”, exigió.
Algunos de los caminantes han optado por tomar medidas de prevención, entre ellas no portar objetos de valor, integrarse a un grupo numeroso de caminantes, no caminar fuera del kilómetro que conforma el recorrido y acompañarse de un perro bravo.
Otra de las preocupaciones de los caminantes es el exceso de velocidad en el que conducen algunos motoristas de la Ruta 1, ya que las unidades transitan por la avenida del bulevar y es un peligro latente.
“Siempre pregunto por esas zonas y me han garantizado mis compañeros que hay presencia policial en la mañana y en la tarde”, indicó el comisario Marden Romero, jefe de operaciones de la Unidad Metropolitana de Intervención Policial.
Reconoció la falta de recursos y de personal de la institución, no obstante, prometió dar una respuesta positiva a las solicitudes de los caminantes.