Después de haber sido una institución de 1,800 alumnos, el
Instituto Modesto Rodas Alvarado ha bajado, a través de los últimos siete años, su matrícula a 500 estudiantes.
Esto ha generado que la institución emblemática de Chamelecón esté a punto de cerrar definitivamente sus portones.

Las causas de esta drástica rebaja en la matrícula se debe, según estudios realizados por la Dirección Departamental de Educación, a dos factores que están afectando a las instituciones de toda San Pedro Sula: inseguridad y economía.

El estudio revela que por su ubicación geográfica la zona adonde está el colegio es considerada por la pandilla 18 como su territorio, lo mismo que para la MS-13, por lo que es un riesgo para los jóvenes, maestros o los padres de familia asistir a la institución
por las amenazas de muerte que existen entre ambas pandillas.

El informe cuya fuente son los registros de Cofadeh (Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos de Honduras), también detalla que en 2012 seis estudiantes fueron sacados de las instalaciones educativas para ser asesinados.La alta crisis económica también afecta el interés educativo de la población, dice el informe.

El simple hecho de pagar un transporte, de invertir en alimentación y útiles escolares obliga a los padres de familia a sacrificar -en caso de tener varios hijos- a uno o dos y solo pagarles los estudios a los menores.

Por otra parte, las autoridades educativas del instituto creen que la ausencia de jóvenes en el centro se debe a la proliferación de centros de educación básica en la zona. Un total de cinco se han abierto en los últimos años, lo que reduce el número de alumnos de ciclo común.

Asimismo, carecen de mejores propuestas en carreras profesionales, pues solo Administración de Empresas, Bachillerato Técnico en Computación y Ciencias Comerciales
son las que se
ofrecen y cada una en diferentes jornadas debido a la limitada logística con la que cuentan.

Soluciones

Sin embargo, tras varias reuniones entre dirigentes patronales, autoridades educativas y líderes de iglesias junto con la Policía Nacional y Cuerpo de Bomberos se ha creado el proyecto “Salvemos el Modesto Rodas” con el objetivo de optimizar el proceso de educación secundaria a la población estudiantil del sector Chamelecón bajo un contexto de convivencia pacífica dentro y fuera de la institución.

Sara Doris Sambulá, directora Departamental de Educación de Cortés, asegura que la integración
de instituciones
como Bomberos, Cruz Roja, Policía y otras generará un “levantamiento de perfil de la institución educativa”.
Dentro del proyecto está contemplado aprovechar el amplio espacio para implementar diferentes talleres y laboratorios. También capacitar y pulir los talentos de los jóvenes de esa zona en áreas deportivas y académicas.

Adicionalmente, los docentes de la institución se han comprometido este año a implementar “escuelas para padres” y cursos de valores para los estudiantes.
La Policía Nacional efectúa desde la semana pasada operativos frente a la institución para evitar que pandilleros o personas ajenas ingresen al plantel.

Las Iglesia Evangélica y la Católica están desarrollando actividades, como conciertos y campañas evangelísticas, en la institución para que los jóvenes recuperen valores perdidos.
Sambulá confía en que el instituto Modesto Rodas Alvarado será el colegio modelo con este proyecto.

Si de marzo a junio, la matrícula mejora considerablemente, seguirán usando este mecanismo en zonas de alto riesgo como la Rivera Hernández, La Lima y Choloma.

Compromiso

La Secretaría de Educación se ha comprometido para apoyar el rescate del Modesto Rodas. Con el apoyo de Usaid se han comprometido ha hacer mejoras en la infraestructura del colegio e incluso aprovechar el amplio terreno subutilizado con que cuenta.

También prometieron capacitar a los maestros del instituto para mejorar la calidad educativa y las reubicaciones no los afectarán si logran cumplir con los objetivos del proyecto.
La matrícula sigue abierta para los padres de familia que se vieron obligados a inscribir a sus hijos en colegios públicos y que estarán “con la soga a cuello” a mediados del año con su economía.