San Pedro Sula.

La deforestación y el descuido ambiental son problemas que están dejando grandes secuelas en los bosques de Honduras y que traen graves consecuencias al país.

Según el Consejo Hondureño para la Certificación Forestal Voluntaria, cada año Honduras pierde 2% o hasta 3% de bosque debido a la tala ilegal de árboles y las quemas sin control; es decir, unas 23,000 hectáreas.

Noé Polanco, director ejecutivo de la organización, consideró que los bosques hondureños se ven amenazados, además, por el deterioro ambiental y la ampliación de la frontera agrícola y ganadera, aunado a eso, los efectos que causa el cambio climático.

Para saber
Unas 2,200 hectáreas se perdieron de enero a junio de este año en la zona norte, producto de 163 incendios.
Pese a la situación, Honduras posee actualmente cinco millones de bosque, según el Gobierno, lo que se traduce a que el país tiene una cobertura boscosa que oscila entre el 47 y 57% de su territorio, compuesto principalmente de bosques de pino y latifoliados.

Rosa Hernández, directora regional del Instituto de Conservación Forestal (ICF), manifestó que están promoviendo la conformación de una política pública para la venta preferencial de madera legal o certificada con el objetivo de contrarrestar la competencia desleal en el mercado.

“Ya tenemos un borrador, estamos ahorita socializando la iniciativa para que todos los autores la conozcan y den sus aportes”, refirió Hernández.