Precios de carros usados se disparan en más del 40%

La compra de vehículos usados en Estados Unidos ha afectado el mercado de importadores en Honduras.

Los autolotes sampedranos han resentido la crisis económica derivada de la pandemia.
Los autolotes sampedranos han resentido la crisis económica derivada de la pandemia.

San Pedro Sula, Honduras.

El 70% de los carros registrados y que circulan en San Pedro Sula son usados. La importación y venta de este segmento de vehículos genera cientos de empleos, sin embargo, la crisis económica y la pandemia también le han pasado factura.

El último año, el precio de los carros usados en Estados Unidos ha aumentado un 45.2%, de acuerdo con un informe de la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS).

Esto debido a que más estadounidenses están comprando coches usados. Esta situación ha afectado la importación de vehículos, que es un mercado fuerte en Honduras.

Heriberto Hernández, presidente de la Asociación de Vendedores de Vehículos, Repuestos y Accesorios (AVVRA), manifestó que aunque los costos de los carros de segunda mano han aumentado más de un 40%, ellos apenas trasladan un 15 a 20% a los compradores para poder venderlos.

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“Está más difícil la compra, es casi imposible competir con ellos (estadounidenses) que pagan mejor”.

Hernández indicó que las agencias de carros nuevos también han bajado su producción y esto ha incentivado el alza en la compra de carros usados.

Los modelos de vehículos turismo más importados son el Toyota Corolla y el Hyundai Elantra y la camioneta Ford Escape.

“Todo ha incrementado los repuestos, traer los carros y apenas en esos tres vehículos es que ha aumentado los precios, los demás conservan sus precios”, lamentó.

Hernández señaló que ahora por la camioneta Ford Escape pagan entre 600 a 700 dólares más.

La camioneta Ford Escape año 2011 a 2012 les costaba entre $700 a $1,000 y actualmente les está costando entre $1,200 a $1,500 dependiendo del golpe y el lugar donde se encuentre.

Hernández contó que antes de la pandemia pagaban por flete $510 y ahora por un turismo pagan $780 y por la camioneta pagaban $560 y ahora pagan $850.

Ahora se tardan al menos cuatro semanas más en enviar el vehículo a Honduras. “Está costando comprar. Un carro que antes lo agarrábamos en dos o tres días ahora tarda tres semanas”, A inicios de la pandemia apenas importaban entre un 30 a un 40% de carros, esto se ha ido recuperando y están importando entre un 80 a un 90%.

Los carros que antes se encontraban en L155,000 ahora están en L185,000.

Previo a la crisis sanitaria, había una importación promedio de tres mil vehículos mensuales a nivel nacional, ahora ha bajado a 2,400 al mes.

Sin embargo, si ha incrementado el número de importadores debido al desempleo. AVVRA cuenta con cerca de 200 importadores a nivel nacional, de los cuales unos 40 son grandes.

La zona norte es un mercado fuerte de vehículos usados, Tegucigalpa está apenas un 20% abajo en importación. Hernández se quejó porque en el predio fiscal tardan de diez a doce días y por ese tiempo pagan L1,200 más por vehículo.

“Algunos tienen problemas que no son culpa de ellos, ponen mucha traba y cuando van a sacar el carro son L2,500 más lo que tienen que pagar”, enfatizó.

Recién, los importadores lograron que los vehículos que ingresan por Puerto Cortés se puedan registrar en el Instituto de la Propiedad (IP) de cualquier ciudad en donde resida el dueño del carro.

Las autoridades de Aduanas recuerdan que hasta diciembre de este año se puede importar, nacionalizar y registrar vehículos con o sin placas de otros países sin importar el origen, tipo de automotor ni antigüedad.

Habitualmente, el límite de antigüedad para traer un vehículo del extranjero es de diez años como máximo, de lo contrario, no pueden ser ingresados al país.

Los vehículos, que son de 1996 o años atrás, deberán hacer un único pago de L10,000, el cual es dividido entre varias instituciones, siendo cinco mil para la Administración Aduanera, 2,500 para el Instituto de la Propiedad (IP) y los restantes 2,500 son pagados a la alcaldía municipal de donde está la aduana.

La Prensa