Expertos temen que en dos semanas se llegue a la fase 5

Equipo de médicos investigadores del IHSS piden al Gobierno homologar tratamientos “Maiz”, “Triple A” y “Catracho” en todos los hospitales y centros de salud para bajar letalidad del virus

Un médico revisa expedientes en la sala COVID del hospital Leonardo Martínez, la cual supera el 70% de ocupación.
Un médico revisa expedientes en la sala COVID del hospital Leonardo Martínez, la cual supera el 70% de ocupación.

San Pedro Sula, Honduras.

En dos semanas más, la pandemia de COVID-19 podría alcanzar la fase cinco en el valle de Sula, lo que significa el colapso del sistema hospitalario por el número de pacientes con necesidad de ser internados.

Así lo estima el doctor Carlos Umaña, presidente de los médicos del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) en la zona norte, quien aseguró que para evitar llegar a esta situación el Gobierno no debe dejar circular a la población de forma masiva durante aproximadamente dos meses y medio.

Para el galeno, la circulación de personas se debe hacer estrictamente por sectores y de forma escalonada, un 20% de la población cada 15 días.

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Indicó que la reapertura de la economía es necesaria, pero también vigilar las medidas de bioseguridad.

Tratamientos.

La curva de casos ha ido en crecimiento, principalmente en el departamento de Cortés, adonde se registran más de 2,180 positivos, de los cuales más de 1,300 se concentran en San Pedro Sula.

Las salas COVID de los hospitales públicos están llegando al límite de su capacidad.

Previendo el inminente aumento de contagios, el equipo de medicos investigadores del IHSS pedirá al Gobierno que se suministre a todos los hospitales y centros de salud los medicamentos utilizados en los tratamientos “Maiz” y “Catracho”.

Con estos medicamentos se ha reducido la tasa de mortalidad en el Seguro Social y se ha despejado la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).

Umaña explicó que también es necesario equipar a los hospitales de medicamentos para un tercer tratamiento denominado “Triple A”, el cual tiene una función anticoagulante, que servirá para estabilizar a los pacientes con COVID-19 que se complican.

De manera que “Maiz” se aplicaría de forma ambulatoria a un paciente con COVID-19; si este se complicara y se determinara internarlo, se le aplicaría el “Triple A” en su traslado, y en el hospital se le suministrará el conjunto de medicamentos denominado “Catracho”, lo cual permitirá salvar muchas vidas y evitar que se saturen las salas de uci.

“Hay pacientes que se van a complicar a nivel nacional al multiplicarse el contagio, entonces se necesita que el paciente llegue al hospital anticoagulado y con un proceso antiinflamatorio iniciado, para eso es “Triple A”, dijo.

“Maiz” y “Triple A” están conformados por los medicamentos microdacyn, azitromicina, ivermectina, zinc, colchicina, prednisona
y heparina bajo peso molecular.

“Catracho” es un conjunto de colchicina, hidroxicloroquina, ivermectina, tociluximab, rendecivir, heparina bajo peso molecular, esteroides, posturamiento y oxígeno alto flujo, cuyos buenos resultados ya se comienzan a ver en los centros hospitalarios.

“Si nos siguen llegando nuevos casos sintomáticos, ya no vamos a tener hospitalización y es el comienzo del colapso del sistema sanitario. No alcanzaríamos a tratarlos. Tenemos los tratamientos (Maiz, triple A y Catracho), así que el Gobierno debe ser clave al evitar que la gente salga masivamente y dar estos tratamientos, aplicados actualmente solo en el IHSS, en todos los hospitales del país. Esa es la base angular para que los médicos de Honduras tengan la oportunidad de tratar a la población, esa sería la luz en el túnel”, argumentó Umaña.

La Prensa