13/05/2022
08:58 PM

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Trago de la muerte: entre 11 y 15 años comienza consumo de alcohol

Urge una unidad de desintoxicación pública. El hospital San Juan de Dios solo ofrece tratamiento ambulatorio a raíz de la pandemia.

San Pedro Sula.

Con 30 milímetros de bebida adulterada con químicos, como el metanol, las personas pueden llegar a un estado de intoxicación. Con 60 milímetros puede llevar a la muerte, como fue el caso de las 21 personas, en su mayoría alcohólicos, que fallecieron hace cinco meses en Choloma y otras zonas del valle de Sula.

“El enfermo alcohólico no anda pensando como fue procesado o preparado el licor, lo que le preocupa es que el dinero le ajuste para comprar la mayor cantidad de bebida sin importarle las consecuencias que le cause la bebida adulterada aún sabiendo que los puede llevar a un hospital o la muerte”, dijo Eva Espinal, médico asistencial del Centro de Atención Integral de Adicciones del Ihadfa en San Pedro Sula,

“El Ihadfa (Instituto Hondureño para la Prevención del Alcoholismo, Drogadicción y Farmacodependencia) es un ente regulador para la apertura de negocios de bebidas alcohólicas, pero no es responsable de lo que las personas compran y venden en los establecimientos, eso ya corresponde a las autoridades municipales, quienes deben supervisar esos negocios”, agregó Espinal.

Saturados
Los hospitales Santa Rosita y Doctor Mario Mendoza son los únicos públicos que en todo el país atienden a enfermos con adicciones al alcohol.
El alcoholismo no solo lleva a muertes por intoxicación alcohólica, también la ingestión inmoderada de bebidas alcohólicas puede llevar a accidentes automovilísticos, homicidios, suicidios, entre otros actos de violencia.

Según estudios del Ihadfa, más del 70% de los hondureños consumen o han probado algún tipo de bebidas alcohólicas.

Hay patrones de consumo diferentes en áreas rurales y urbanas, en rangos desde 25 a un 60%, enfatizando que esas cifras se refieren al consumo de alcohol y no a la enfermedad del alcoholismo.

Emergencias
Alcohólicos que urgen de ayuda médica son lo que ya tienen delirium tremens, es decir, cuando se muestran agresivos con alucinaciones y muchos ameritan ser hospitalizados.
En 2019, el Ihadfa hizo una encuesta acerca de las percepciones que la población hondureña tiene sobre el consumo de sustancias psicoactivas, encontrando que la edad en la que los jóvenes están comenzando a consumir drogas y alcohol es entre los 11 y los 15 años de edad.

La doctora Eva Espinal manifestó que muchas personas ven el consumo de alcohol como su forma de recreación y al salir de vacaciones tienen que tener el cargamento de bebidas haciéndose dependientes del alcohol.

Comentó que la ingesta de bebidas alcohólicas para estas temporadas de Semana Santa aumenta hasta en un 80%.

Demanda
Debido a la gran demanda de pacientes con enfermedad alcohólica, en el hospital San Juan de Dios tienen en espera citas hasta para octubre.
“Lo mismo sucedió para la temporada de las fiestas de fin de año que aumentaron los consumos de alcohol, así como aumentaron los casos de covid-19”, agregó la doctora. El consumo de alcohol provoca la alteración del contexto familiar, problemas en sus propios negocios, pérdidas de empleo y terminar hasta deambulando en la calle.

Algunas personas cuentan que su primer contacto con bebidas fue a las 12 o 14 años de edad. Al crecer aumentaron sus consumos probando otros tipos de bebidas llegando a la dependencia o adicción, la sensación que buscan no es de pasarla bien, sino estar en estado de embriaguez”, señaló la especialista.

Las claves:
Emergencia. En la zona norte no funciona ningún hospital público para el internado de pacientes con problemas de adicciones al alcohol y las drogas.
Atenciones. En el hospital San Juan de Dios de San Pedro Sula atienden a diario al menos 10 pacientes con problemas de abstinencia.
Propósito. Según los especialistas, el tratamiento para cada enfermo alcohólico debe ser desintoxicar, rehabilitar y reinsertar.
Por cada diez hombres pueden haber siete mujeres consumiendo bebidas alcohólicas, lo que refleja que en las últimas décadas ha aumentado la ingesta en las mujeres ya sea por factores de igualdad de género, depresiones u otros factores que las lleva hasta convertirse en dependientes o adictas.

Urge una unidad especial

Durante 24 años funcionó en el hospital Leonardo Martínez de San Pedro Sula la unidad especial para adicciones, en donde llegaron a atender a unos 14,000 pacientes con problemas de alcoholismo, es decir, que anualmente recibían al menos 600 personas.

Sin embargo, desde 2019, la sala de alcoholismo que era de vital importancia para pacientes de todo el país, fue cerrada por la Secretaría de Salud para utilizarla en otras patologías y desde ese entonces los enfermos no tienen un lugar público de desintoxicación en la zona norte.

Hay personas que por su condición económica se les hace imposible someterse a tratamientos en centros privados.

Eva Espinal.
En esa unidad del Leonardo Martínez eran ingresados pacientes con severos grados de intoxicación, por lo que los sometían a tratamiento de ocho a 15 días, dependiendo de la necesidad de cada persona.

En Honduras solo funcionan dos hospitales públicos para el tratamiento de desintoxicación de enfermos alcohólicos, pero operan en el Distrito Central: hospital Santa Rosita y el hospital

Doctor Mario Mendoza, ahí por muchos años han dado atención directa a enfermos alcohólicos.

Los demás hospitales del Estado se han limitado a dar atención a los que adolecen de tratarnos físicos secundarios al alcoholismo.

En el hospital San Juan de Dios se ven pacientes de 18 a 65 años de edad, los cuales son remitidos de algún otro hospital.

Irma Galeas.
En el país hay otros centros privados o semiprivados que dan ese tipo de tratamientos en adicciones, pero tienen un costo económico, por lo que la mayoría de pacientes y familiares no pueden recurrir a ellos.

El alcoholismo se define como un patrón problemático de consumo de alcohol que conduce a un deterioro clínicamente significativo o ansiedad psicológica. El consumo excesivo de alcohol es causante de una serie de trastornos que incluyen enfermedades gastrointestinales, embrionarias, respiratorias, neurodegenerativas, cardiovasculares, psicológicas, renales, inmunes y además provoca cáncer. Es una enfermedad que ha ocupado los primeros lugares entre los trastornos que requieren atención psiquiátrica en el país.

Una esperanza

El hospital San Juan de Dios de San Pedro Sula ofrece tratamientos ambulatorios a personas con problemas de adicciones como el alcoholismo.


Cifras
En el hospital San Juan de Dios de San Pedro Sula el tratamiento para pacientes alcohólicos es de 15 días, llegando de forma ambulatoria de lunes a viernes.
Irma Galeas, encargada del programa Módulo de Atención de Intoxicación y Deshabituación Alcohólica ( Maida) del hospital San Juan de Dios, explicó que tienen una área para el tratamiento de personas con adicciones, pero debido a la pandemia cancelaron la hospitalización de 12 horas para los pacientes y actualmente los tratan de forma ambulatoria, es decir, que llegan a consulta, reciben su tratamiento y regresan a sus casas.

“Hemos tenido pacientes de todas partes del país y debido a la alta demanda siempre tenemos personas en lista de espera, hacemos el esfuerzo por atenderlos a todos y darle seguimiento a cada caso”.

Galeas explicó que los pacientes buscan la mayor ayuda para la abstinencia, es decir, cuando dejan de consumir alcohol y posteriormente trabajan en la parte psicológica en donde cada paciente debe tener voluntad para cambiar.

“Tenemos pacientes recuperados que ya llevan hasta cinco años sin tomar alcohol, lastimosamente la pandemia ha hecho que varios recaigan por el aislamiento, problemas de pérdidas de trabajo y otros factores que los hacen volver al alcoholismo”, agregó la especialista.

Foto: La Prensa