19/05/2022
12:26 PM

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Trago mortal: En Choloma hay 11 cantinas por cada escuela

Según las autoridades de Salud en Choloma más del 70% de los hombres entre adolescentes y adultos consumen algún tipo de alcohol o drogas.

Choloma.

En casas donde solo los pobladores saben que venden bebidas alcohólicas operan más de mil cantinas clandestinas en Choloma. La mayoría adquiere las bebidas de forma irregular, por lo que desconocen si son adulteradas.

Otros mil expendios operan de forma legal, los cuales son inspeccionados constantemente por las autoridades locales.

En el municipio hay registrados 333 barrios, colonias, aldeas y caseríos, es decir que en cada comunidad hay al menos seis negocios de bebidas alcohólicas. En la ciudad hay 180 escuelas entre públicas y privadas, lo que significa que por cada centro educativo en Choloma hay al menos 11 cantinas.

Foto: La Prensa

En todo Choloma hay 2,000 cantinas entre legales y clandestinas para solo 180 escuelas públicas y privadas que funcionan en todo el territorio municipal. Fotos: Melvin Cubas.
La mayoría de negocios que venden alcohol son ilegales, es decir que no cuentan con ninguna certificación del Instituto Hondureño para la Prevención del Alcoholismo, Drogadicción y Farmacodependencia (IHADFA), Juzgado Municipal, Control Tributario, Bomberos, entre otros.

Según las autoridades de Salud, en Choloma más del 70% de la población adolescente-adulta, especialmente del sexo masculino consumen algún tipo de bebidas alcohólicas.

“Creemos que mueren de tanto beber, pero en este lugar no ha fallecido nadie, han encontrado algunos bolitos muertos en las calles, pero será porque ya tienen enfermo el hígado”, expresó la propietaria de un expendio que por temor omitió su nombre.

La cantinera justificó a que las personas de más de 40 años no les dan empleo, por lo que ella tenía que buscar alguna forma para ganarse la vida y por eso decidió abrir una cantina en su casa.

“Salir a lavar y planchar ropa no podía porque nadie iba a cuidar de mis hijos, con este negocio no me ha ido nada mal, por lo menos para la comida diaria el dinero no falta”.

Las autoridades locales son insuficientes para controlar todos los negocios que venden bebidas alcohólicas, principalmente los que funcionan de forma clandestina.
Con respecto a la ilegalidad de su negocio, argumentó que ella no paga permiso porque no confía en las autoridades del municipio y prefiere cerrar la cantina antes de pagar impuestos.

Al igual que ella, cientos de pobladores principalmente de las zonas rurales tienen ventas de bebidas embriagantes en sus propias casas, lo que más venden es aguardiente de dudosa procedencia. Lo que les interesa es que las botellas adquiridas sean de bajo costo, eso debido a que en el campo los pobladores son de escasos recursos económicos y no tienen suficiente dinero para comprar licor con certificación.

Sin permisos

Dolores Guardado, jueza municipal de Choloma, dijo que ya no está permitida la apertura de nuevos establecimientos para bebidas alcohólicas en el municipio debido a que ya hay suficientes de esos establecimientos.

Clandestinos
Según las autoridades municipales, los mismos pobladores protegen las cantinas que funcionan ilegalmente en sus comunidades.
“Nos compete como juzgado en conjunto con la Policía Municipal hacer operativos para verificar si los negocios son legales y en cada local inspeccionamos qué tipo de bebidas son las que comercializan ya que hay una ordenanza donde no se permite vender algunas marcas de licor”, expresó la funcionaria.

En Choloma hay más de 400,000 habitantes, la mayoría de su población es flotante, es decir que llegaron al municipio en busca de empleo principalmente en las maquilas, es por eso que hay gran cantidad de aldeas y caseríos en las cuales pueden faltar centros de salud y escuelas, pero nunca las cantinas. Fue lo que sucedió en la aldea Los Caraos. El expendio funcionaba en una humilde casita, en donde su propietario Wilfredo Pineda compraba el alcohol, pero no informaba ni a sus familiares en dónde lo adquiría, acción que también lo llevó a morir intoxicado.

Por el alcohol adulterado muchas familias del municipio estamos sufriendo, deben controlar la venta de ese tipo de bebidas.

Mariela Ayala.

Después de las 21 muertes por el consumo de alcohol mezclado con el químico metanol, la autoridades locales de Salud, Policía Municipal, Bomberos y Policía Preventiva realizaron operativos por todos los sectores donde se reportaron muertes y procedieron al decomiso de las bebidas en los lugares que funcional de forma ilegal.

Más muertes

El alto consumo de alcohol en el municipio es uno de los principales causantes de muertes por causa indeterminada. Fue lo que sucedió el pasado lunes cuando en pleno centro de la ciudad de Choloma reportaron una persona muerta. La identidad de la víctima era desconocida, pobladores mencionaron que era enfermo alcohólico por lo que suponían que su muerte fue por intoxicación.

Perder un familiar a causa de alcohol adulterado es algo injusto porque creemos que fueron envenenados.

Ventura Castro.
Las autoridades de Medicina Forense hicieron el levantamiento del cadáver y lo llevaron a la morgue de San Pedro Sula como desconocido, al hacerle la autopsia determinarán su verdadera causa de muerte, igual que a las de decenas de personas que mueren de la misma manera en San Pedro Sula y Tegucigalpa.

Santos Marín, jefe de la Policía Militar, calcula que en el municipio hay al menos mil negocios de bebidas ilegales. “Por eso trabajamos contantemente y al detectarlos procedemos al decomiso y cierre definitivo de los establecimientos, el problema lo tenemos cuando los expendios funcionan en viviendas ya que para eso se requieren órdenes de allanamiento emitidas por un fiscal”.

El jefe policial agregó que han detectado que pulperías tienen botellas de aguardiente que se supone solo las venden para llevar, pero ese tipo de venta es ilegal.

Foto: La Prensa