24/09/2022
04:44 PM

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San Pedro Sula crece en inversiones, pero también en pobreza

El 50% de la población de la Capital Industrial vive por debajo de la línea de la pobreza, no hay empleo ni medicinas.

San Pedro Sula
Casm

Nelson García Lobo:

“El IDH sí puede significar una mejoría, sin embargo, la población va creciendo al igual que la pobreza”.

San Pedro Sula crece en inversiones, pero también en pobreza

La Capital Industrial es la segunda ciudad más grande de Honduras. Tiene todo lo básico: agua, centros educativos, hospitales y servicios. Sin embargo, aunque todo lo provee, La Esperanza, Intibucá, se mantiene, por debajo de Tegucigalpa, como la segunda ciudad del país con mejor índice de desarrollo humano, ubicando a la gran urbe de Cortés en el tercer lugar.

Esto tiene una explicación. Nelson García Lobo, analista y director de la Comisión de Acción Social Menonita (CASM), considera que el IDH va más allá de lo económico, y tiene que ver con la disponibilidad de los servicios básicos: vivienda, educación, salud, medios de vida y hasta sentimientos de satisfacción personal.

“El IDH sigue siendo una percepción estadística que no necesariamente mide todo el bienestar de una población completamente. Siguen siendo promedios. Y por eso ve que San Pedro Sula es una ciudad con uno de los mejores índices de acuerdo al promedio nacional -que es bajo en función de otros países- pero eso no quiere decir que en estos sitios no haya pobreza. En su lugar está pasando todo lo contrario”, expone el especialista.

Economista

Carlos Urbizo:

“De qué sirve tener hospitales si no tienen medicinas. La realidad de SPS no dista mucho de la de San Antonio”.

San Pedro Sula crece en inversiones, pero también en pobreza

Él considera que si bien la ciudad crece económicamente y hay nuevas inversiones y urbanizaciones, también se ha detectado la involución de muchas familias sampedranas.

“En San Pedro Sula se han incrementado los cinturones de miseria y muchas familias han involucionado, porque se han quedado sin empleo. Si antes vivían en colonias de bajos ingresos, se han refugiado en los bordos de los ríos a falta de recursos. Antes el fenómeno era (aunque sigue habiendo en menor proporción) que los bordos eran poblados por personas que vienen buscando el sueño sampedrano, desde territorios como Santa Bárbara, Yoro o Copán”, apuntó.

“Son personas que venden todo lo que tienen en sus pueblos para venirse a la ciudad -señaló- y cuando se daban cuenta que no son aptos para encontrar un empleo, entonces lo que hacen es poblar las zonas de los ríos de la ciudad. Lo mismo pasa en La Lima y Puerto Cortés”.

García Lobo también considera que el IDH puede significar una mejoría, pero la pobreza también ha aumentado, y lo mismo pasa con el crecimiento económico. “A veces se dice que el Producto Interno Bruto ha aumentado en el país y sobrepasa el umbral promedio de Latinoamérica, sin embargo, el crecimiento no se ve reflejado. De ahí viene la gran pregunta: ¿a quiénes les va bien en San Pedro Sula o La Lima?”.

Mejoras pírricas

Para el economista sampedrano Carlos Urbizo, lejos de ver ranking e índices y hacer el cruce de datos y de palpar mejorías, la realidad indica otra cosa.

“Hay mejoras que son relativas o absolutas. No me sorprenden los resultados de San Pedro Sula. Es la segunda ciudad más grande de Honduras, los avances pueden parecer obvios. La realidad es que la pobreza en San Pedro Sula representa el 50%, según el Instituto Nacional de Estadística. Ese índice no me dice mucho a mí si la mitad de la gente está viviendo en pobreza en San Pedro Sula”.

Ya analizando los indicadores, el índice de ingresos es el que menos avance presenta en el tramo de cinco años del estudio. En 2014 era de 0.411 y cinco años después apenas pasó a 0.412.

En esperanza de vida se notan avances más sustanciales. De 0.807 en 2014 pasó a 0.822 en 2109, la mejora fue de 15% en cinco años, casi un 3% anual.

“Eso indica que si antes había enfermedades que mataban y ahora hay medicina. Pero eso no es que haya mejor vida. Ya sabemos cómo estamos, lo que pasa es bien obvio, no hay progreso. A nivel de Latinoamérica estamos en los últimos lugares. La situación del país es calamitosa, los incrementos son minúsculos. Hay un deterioro en los últimos tres años, el país es frágil”, lamentó.

Por su parte, el sociólogo Pablo Carías opinó que “San Pedro Sula es uno de los mayores aportantes al Producto Interno Bruto. El desarrollo humano lo conforman un conjunto de factores, pero ciudades como esas van de la mano con el desarrollo socioeconómico de las ciudades o de los departamentos que más captan, por ejemplo, la inversión pública y privada”.

En términos generales, el informe divulgado en forma paralelo en Honduras y Guatemala evidencia, con base en el análisis de los indicadores, un estancamiento en la región centroamericana desde hace algunos años, puesto que ha sido muy poco lo que ha variado el indicador de IDH desde 2015. Aun falta qué medir el impacto de la pandemia del covid-19 y el daño asestado por las tormentas Eta y Iota en 2020.