Covid-19 en Honduras: El país cerró 2020 con tasa de positivos en alza

Las cifras con las que el país cerró el 2020, de acuerdo con los reportes oficiales

A comienzos de enero, las autoridades de gobierno lanzaron un programa nacional de movilización contra la covid-19, pero se requiere la colaboración responsable de la población para mantener a raya al virus.
A comienzos de enero, las autoridades de gobierno lanzaron un programa nacional de movilización contra la covid-19, pero se requiere la colaboración responsable de la población para mantener a raya al virus. / Foto: AFP

San Pedro Sula, Honduras

Más de diez meses después del inicio de la pandemia de coronavirus en Honduras, las cifras en relación con la propagación del virus han registrado una serie de altibajos.

Al cierre del 2020 mientras que algunas cifras mantienen una tendencia a la baja, otras se encaminan de manera preocupante al alza y la incidencia de casos positivos en las pruebas diarias que se reportan en los medios oficiales, es una de ellas.

Honduras cerró el año anterior con un promedio de 1478.5 pruebas PCR diarias. Esta cifra representa unas 300 pruebas adicionales cada día, en comparación a los datos con los que se cerró el mes de noviembre.

Y aunque una mayor cantidad de pruebas es algo positivo, que la tasa de resultados positivos vaya en aumento, no lo es tanto.

De acuerdo con las cifras dadas a conocer por el Sistema Nacional de Gestión de Riesgos, Sinager, la tasa nacional de resultados positivos cerró el 2020 con un promedio de 32%. Esto significa que de cada 100 pruebas que se reportan, casi un tercio termina en un resultado positivo, lo que da a entender que los niveles de contagio entre la población van en aumento.

Las cifras de diciembre terminaron por revertir la tendencia que se venía observando desde que se alcanzó una tasa de prositividad de 45.2% el pasado mes de agosto.

Los porcentajes habían venido reduciéndose durante agosto y septiembre, hasta caer a 28.5% en noviembre, si bien hay que tener en cuenta que este comportamiento se debió en buena medida a una disminución en el promedio de pruebas diarias, esto como consecuencia del efecto disruptivo que tuvieron los huracanes Eta y Iota y que pusieron temporalmente en segundo plano el monitoreo de la pandemia.

Es posible que el aumento de la tasa de positivos en diciembre, se hubiese detectado desde noviembre, si los fenómenos climáticos no hubiesen ocurrido.

El resultado general de lo anterior es un considerable aumento de casos.

Cifras en alza

Las cifras con la que cerró el 2020 retomaron una tendencia hacia el aumento en el número de casos que se había iniciado en octubre. Tras alcanzar el pico más alto de contagios en un solo mes en julio (22,457 casos), los meses de agosto y septiembre fueron meses a la baja.

Pero entonces, en octubre, la tendencia se invirtió, cuando se superó ese mes la cifra de 22,500 casos. Por las razones climáticas antes expuesta, la cifra se redujo en noviembre, pero volvió a repuntar en diciembre, cerrando el mes con 14,510 casos, esto es, uno 4,300 más que en noviembre.

Honduras cerró el 2020 con un total acumulado de 122,763 casos acumulados desde el inicio de la pandemia en marzo.

Muertes disminuyen…un poco

Una cifra que afortunadamente se mantiene a la baja es la de los fallecimientos por mes, si bien la diferencia no es mucha en el último mes de 2020.

La cifra de fallecimientos en Honduras por causa de covid-19 se mantiene a la baja desde julio, cuando 840 hondureños fueron reportados como víctimas mortales de la enfermedad tan solo en ese mes.

Y aunque diciembre mantuvo la tendencia, la diferencia con respecto a la cifra de noviembre es de tan solo 23 decesos menos.

Este comportamiento repercute directamente en la tasa de letalidad, que cayó de un promedio 2.74 en noviembre, a un promedio de 2.61 en diciembre. Si tomamos en cuenta las cifras globales, el 2020 se cerró con una tasa de 2.56%.

Lo que todos estos datos nos dicen es que la epidemia por coronavirus todavía está lejos de terminar y aunque la llegada de las vacunas ofrecen esperanza, no es momento de bajar la guardia.

La Prensa