Informes ubican a Honduras como el tercer país más corrupto del istmo

A lo largo de la última década la nota del país ha mejorado muy poco en las clasificaciones internacionales

A pesar de algunos exitos, la percepción de corrupción en Honduras es todavía muy fuerte, indican las evaluaciones.
A pesar de algunos exitos, la percepción de corrupción en Honduras es todavía muy fuerte, indican las evaluaciones.

San Pedro Sula, Honduras

En momentos en los que la lucha contra la corrupción en Honduras ocupa titulares en los medios y diferentes sectores discuten sobre la conveniencia de mantener en funcionamiento los entes anticorrupción foráneos, la situación de Honduras en las clasificaciones internacionales no ha cambiado mucho en los últimos años.

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Así lo confirman los reportes sobre el flagelo de la corrupción que publica la ong Transparencia Internacional, organismo que desde 1995 viene publicando un reporte anual en el que clasifica a 180 países según los niveles percibidos de corrupción.

Transparencia asigna las calificaciones individuales de cada país en base a una serie de factores, que miden los niveles de corrupción en el sector público de cada país.

Luego de cada evaluación, el organismo asigna una calificación a cada país evaluado en una escala que va de 0 a 100, en donde los valores más altos corresponden a los países con menores niveles de corrupción y los más bajos a los países a los que se percibe como más corruptos.

De acuerdo con el análisis que Transparencia publica en su Indice de Percepción de Corrupción 2018, que contiene los datos más recientes disponibles, Honduras ocupa la posición número 132 entre 180 países analizados, lo que ubica al país en el tercer cuartil, es decir, más cerca del extremo más bajo de la tabla que el extremo más alto.

Entre sus vecinos del istmo (excluyendo Belice), Honduras se encuentra en la tercera posición, por delante de Nicaragua y de Guatemala, pero por detrás de Costa Rica, Panamá y El Salvador.

Para este reporte, se han utilizado los datos correspondientes a los Índices de Corrupción publicados por Transparencia Internacional entre los años 2010 y 2018, de los que se incluye un breve análisis por país sobre el desempeño que los países de la región han tenido a lo largo de la última década.

Costa Rica

El país del ¡Pura Vida! ha sido consistentemente el mejor evaluado de la región en cuanto a precepción de la corrupción.

En la última década Costa Rica nunca ha estado en una posición por encima de la número 50, obteniendo su mejor posicionamiento en 2017, cuando el país escaló hasta la posición número 38.

En cuanto a su calificación, 2017 también supuso su mejor resultado, con una nota global de 59 (de un máximo de 100), la mejor jamás obtenida por un país centroamericano.

Panamá

El país canalero es uno de los que más avances ha tenido en la última década en cuanto a reducir la percepción de corrupción, particularmente después del año 2013, cuando retrocedió hasta la posición 102 del índice, su peor resultado de la década.

Desde entonces comenzó a mejorar y en 2015 desplazó a El Salvador en el segundo lugar de la región solo por detrás de Costa Rica. Y si bien se han dado casos que han hecho mella (como el de los “Panamá Papers”), su posición no ha desmejorado tanto como la del resto de sus vecinos.

Su mejor calificación de la década la obtuvo en 2015, cuando logró una nota global de 39 puntos.

El Salvador

El Salvador comenzó su andadura en la década como el segundo país de la región con menor percepción de corrupción, compartiendo dicha posición con Panamá y solo por detrás de Costa Rica, pero la situación comenzó a cambiar en 2015, cuando el país cayó a la tercera posición en el istmo, en donde se ha mantenido hasta entonces.

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En lo referente a la calificación que le otorga Transparencia, el 2015 fue también el año en el que obtuvo su mejor calificación con 39 puntos. Nada de qué sentirse demasiado orgulloso, pero tampoco es el peor de la región.

Guatemala

Guatemala se encuentra actualmente como el segundo país con la mayor percepción de corrupción en el istmo, ocupando la posición 144 de las 180 del índice.

Su mejor desempeño ocurrió en un ya lejano 2010, cuando ocupaba la posición 91. Desde entonces ha venido en constante retroceso con algunas leves mejoras a lo largo de la década, las que sin embargo resultan insuficientes para compensar su caída en los índices.

A su calificación tampoco le ha ido mejor pues su mejor resultado (32 puntos) lo obtuvo en 2014, para luego caer hasta los 27 que se le asignan en la actualidad.

Nicaragua

Hoy por hoy, Nicaragua ostenta la controversial distinción de ser el país con la mayor percepción de corrupción en Centroamérica.

El país gobernado por Daniel Ortega se instaló en esa posición en el 2014 y se ha mantenido en ella desde entonces. El último informe de Transparencia lo ubica en la posición 152, la más baja de la década hasta ahora.

Y lo mismo puede decirse de su calificación, que se ubica en 25 puntos en un país que nunca ha superado los 29 puntos en una escala de 100.

Honduras

Y llegamos finalmente a nuestro país, que como se mencionó al principio, se ubica como el tercer país del istmo con la mayor percepción de corrupción.

El informe de Transparencia lo ubica en la actualidad en el puesto 132 (de 180) si bien ha estado mucho peor, como por ejemplo, cuando cayó a la posición 140 en 2013.

La situación comenzó a mejorar en los siguientes tres años cuando logró avanzar hasta la posición 111 en 2015. Desde entonces hubo dos años de retroceso (2016 y 2017) hasta lograr una leve mejoría en 2018.

En cuanto a sus calificaciones, el mejor resultado de la década se obtuvo en 2015, cuando se le asignó una nota de 31 puntos en una escala de 100. Su nota actual es 29 puntos, pero la nota más baja lo obtuvo en 2010, cuando se evaluó que era de 24. De hecho, Honduras comenzó la década siendo el país con la peor percepción de corrupción y si bien las cosas han mejorado desde entonces, todavía queda mucho por hacer.