07/05/2026
09:25 AM

El factor X

Cuando Hillary Clinton comenzó su campaña para alcanzar la nominación por el Partido Demócrata todo el mundo la conocía dado el brillante papel que desempeñó como primera dama mientras su esposo, el presidente Clinton, fue inquilino de la Casa Blanca; después, brillando con luz propia, es electa senadora por Nueva York.

    Cuando Hillary Clinton comenzó su campaña para alcanzar la nominación por el Partido Demócrata todo el mundo la conocía dado el brillante papel que desempeñó como primera dama mientras su esposo, el presidente Clinton, fue inquilino de la Casa Blanca; después, brillando con luz propia, es electa senadora por Nueva York.

    En enero, cuando comienzan las elecciones primarias, era la favorita para ganar, pero Barack Obama se le atravesó en el camino y la ascendente carrera de la señora Clinton terminó a unos centímetros de la nominación presidencial, rompiendo esquemas como la primera mujer en campaña para alcanzar la presidencia de la nación americana. ¿Cuál es el factor que le impidió a la senadora Clinton lograr esa legítima aspiración? A mi juicio, son varios:

    El primer factor es que subestimó a su contrincante Barack Obama, tal vez, dicen las malas lenguas, por el color de su piel y porque éste era, al contrario de ella, un desconocido; era a primera vista una carrera fácil que se convirtió en una espectacular derrota.

    La segunda razón apunta a que la senadora Clinton centró su campaña en su apellido y la familiaridad del mismo entre el electorado. Todo giró en torno a su experiencia en Washington, a la par del presidente Clinton.

    El tercer factor fue su exceso de confianza creyendo tener en la bolsa la nominación presidencial. A medida que Obama ganaba imparablemente el voto individual y los delegados, ella no tenía preparado un plan de contingencias o plan B.

    Otra razón fue la forma de recaudar fondos, a la manera de siempre, con el apoyo de los conocidos de siempre. Obama, por el contrario, puso en marcha una campaña jamás vista, centrada en las masas, que dio como resultado que millones de personas cristalizaran sus esperanzas con pequeñas donaciones gracias a una estrategia por internet.

    Otro error fue la negatividad de sus ataques contra Obama, quien los contrarrestaba con un llamado a la unidad, “por el bien común de la nación y el mundo”. Mucho se hablará de estas primarias en las que un afroamericano ganó la nominación del Partido Demócrata, pero también se hablará, y mucho, de los errores, o el factor X, que imposibilitaron que una mujer inteligente y astuta se alzara con la nominación de su partido. Una lección que debe hacer reflexionar a don Pepe o a Micheletti. ¿Por qué no?