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El muro de la discordia

  • Actualizado: 25 diciembre 2018 /

El proyectado muro de Trump tiene parcialmente paralizado al Gobierno Federal.

    Obsesión o no del presidente Donald Trump, pero lo cierto es que el proyectado muro que aspira erigir en la frontera sur de los Estados Unidos con México, supuestamente para detener la inmigración ilegal a su país, tiene parcialmente paralizado al Gobierno Federal y a casi todas las agencias estadounidenses. En los últimos días de la semana pasada hubo un “estira y encoge” entre él y los principales líderes demócratas, exigiendo por parte de su administración incluir en el presupuesto federal para el próximo año la suma de cinco mil millones de dólares que destinaría para la construcción parcial de dicha obra, y por parte de la oposición su negativa rotunda para hacerlo. Lo que ha sido el corolario de una insólita discusión en público, televisada al mundo entero, en la cual Trump amenazó con un cierre de Gobierno “largo”, lo que hasta hoy ha cumplido. Sin que se sepa hasta cuándo durará este problema. Técnicamente, en los Estados Unidos un cierre de la Administración implica el cierre del Gobierno, lo cual se suscita cuando se suspenden casi todas las prestaciones de los servicios públicos, excepto aquellos considerados como “esenciales”, como los servicios médicos, postales, el ejército y la policía. Lo que ha provocado hasta el momento, la suspensión de unos 800,000 empleados públicos sin retribución alguna. Es como si una empresa del sector privado suspende temporalmente sus labores por falta de fondos. Esta medida causará un impacto negativo para el país, o más particularmente para los contribuyentes estadounidenses, pues se reduciría (en caso de persistir) el crecimiento proyectado del producto interno bruto (PIB) del primer trimestre del año, lo que, por supuesto tendría un efecto rebote en las economías latinoamericanas difícil de prever, sobre todo aquellas que, como Honduras, tienen a EUA como su principal socio comercial. Trump se ha negado a firmar cualquier otra partida presupuestaria que no sea aquella que incluya los fondos para la construcción de su muro, que precisamente ha sido una de sus principales promesas de su campaña presidencial, la cual ha venido utilizando como medida extrema de negociación para convencer al Congreso para aprobarlos, lo cual tiene hoy día divididos a los congresistas de la Cámara de Representantes, y los miembros del Senado. Según los analistas, no urge resolver esta cuestión, que ha ocurrido precisamente durante el feriado de Navidad, lo cual concuerda con las vacaciones de los principales líderes de ambas cámaras legislativas, que prácticamente también cerraron sus oficinas; aunque de acuerdo con la prensa no se descarta que intercambien ofertas y contraofertas, hasta el momento irreconciliables. Previéndose que esta paralización parcial llegue hasta el próximo mes de enero, hasta que asuma el nuevo Congreso.