15/03/2026
02:11 PM

El dominó

También en la economía se aplica la teoría del dominó que, ficha a ficha, va golpeando hasta derribar todo.

    También en la economía se aplica la teoría del dominó que, ficha a ficha, va golpeando hasta derribar todo. En nuestro país, aunque era un secreto a voces, el fin del Gobierno está poniendo en evidencia situaciones que ya no se ocultan porque, ¿para qué? si lo primero que harán otros será mostrarlas.

    La Asociación de Municipios de Honduras (Amhon) está reclamando al Gobierno Central los recursos de las transferencias que por ley deben hacerse a las alcaldías; algunas de éstas recientemente recibieron, previo aviso, la vista de patrullas de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica porque se hallan morosas por el consumo de electricidad. La explicación, no justificación, es que esperan recursos de Tegucigalpa para pagar.

    Situación similar se presenta en el Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS), en donde las consecuencias de una deuda de aproximadamente 600 millones de lempiras golpean a los derechohabientes que tienen que comprar la mayoría de las medicinas recetadas, que reciben con retraso de un año o más el pago de las incapacidades.

    Cayó la primera ficha, con todo y los préstamos, bonos soberanos y ayuda internacional, golpeó a la siguiente y así hasta el final, llámese acreedor, trabajador afliado al IHSS, proveedor, contratista y hasta empleado público o municipal. Claro que siempre hay privilegiados a quienes no afecta la caída de las fichas porque como señala el dicho, “siempre caen parados como los gatos”.

    Pero apuntar solo hacia afuera para eludir responsabilidades no aporta soluciones, pues la administración de recursos y su recuperación, en el caso de patronos morosos, es responsabilidad de las autoridades que, en no pocas ocasiones, se coluden, y cuando ponen el grito en el cielo las empresas han desaparecido y los gobiernos, central o local, han dado paso a nueva administración, renuente muchas veces, a cargar con el pasado y cumplir con su obligación.

    El Seguro Social, pese a tener una directiva integrada también por representantes de la patronal y de los trabajadores, ha sido politizado en todas las administraciones con una carga laboral que afecta la inversión en infraestructura y equipo, la compra de medicinas y el cumplimiento de las incapacidades.

    “La gente viene disgustada y molesta creyendo que soy el responsable, yo hago mi labor hasta donde me corresponde. La situación es crítica porque el fondo de Enfermedad Maternidad es con el cual se pagan incapacidades y ha estado trabajando en rojo”, explica Darío Juárez, jefe regional del fondo de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM).

    Si arriba se tambalean las finanzas, el temblor llega hasta abajo, que es donde el ciudadano experimenta cómo sus derechos son lesionados por deficiencias en las instituciones públicas más inclinadas a los gobernantes que a quienes las sostienen. Sobran más explicaciones.