23/05/2024
12:49 AM

Continuar cuidándonos

    La situación de los contagios por covid-19 en Honduras y en el mundo hasta hace un par de meses nos hacía sentir confiados. Una positividad en continuo descenso, unos porcentajes de vacunación medianamente aceptables y una baja muy notable en la mortalidad, nos hacía pensar que estábamos llegando al final de la pandemia y, en nuestro caso, que había llegado la hora de quitarnos la mascarilla, que era prácticamente lo único que nos impedía vivir con total normalidad, tal y como ya lo han hecho casi todos los países del planeta. De hecho, en este punto de la pandemia, en Honduras, muchísimas personas han dejado de usar la mascarilla cuando están al aire libre, y no digamos en reuniones familiares, cuando están entre amigos o en sitios de diversión.

    Sin embargo, con la llegada del invierno al hemisferio norte y con la aparición de nuevas variantes del malhadado virus, el repunte en los contagios no se ha hecho esperar, así como el incremento en las hospitalizaciones y en las muertes. Se ha puesto en evidencia el hecho de que un porcentaje considerable de la población todavía no se ha vacunado, o no ha recibido el número de dosis recomendadas, y que, entre esa población hay hombres y mujeres que padecen enfermedades de base y que se han pensado invulnerables ante la amenaza del covid.

    Ahora, tres años después de la aparición del virus y de su consecuente difusión global, han sonado de nuevo las alarmas para que actuemos con prudencia y responsabilidad y nos sigamos cuidando. Cierto que todos estamos un poco o muy hartos de la práctica de las medidas anticovid, que nos estorba la mascarilla, que estamos cansados del uso del alcohol desinfectante y de mantener la distancia física, pero, si queremos mantenernos sanos, no tenemos alternativa. Debemos continuar cuidándonos, estamos obligados a actuar con cautela. La proximidad de las fiestas de Navidad y Año Nuevo complican el panorama, pero la realidad, poco alentadora, se impone.

    No podemos relajarnos, el sistema sanitario nacional continúa sin la preparación necesaria para atender una nueva emergencia. La pesadilla vivida en 2020 podría repetirse si nos comportarnos como si la pandemia fuera cosa del pasado. Y no lo es, hay cientos, miles, quizá, de hondureños contagiados, y no es cuestión de exageración ni de alarmismo. Podemos hacer las compras de Navidad, podemos reunirnos con la gente a la que queremos, pero, justamente porque la queremos, no seamos irresponsables ni imprudentes, o tendremos un inicio de 2023 más complicado de lo deseado.