16/01/2026
10:18 PM

Atentado contra la educación regional

    El cierre, confiscación de bienes muebles e inmuebles y la cancelación de la personería jurídica del Instituto Centroamericano de Administración de Empresas (INCAE) decretado por el régimen de Daniel Ortega, se suma a la previa acción similar respecto a la universidad jesuita, afectando tanto al estudiantado y profesorado nicaragüense como a la comunidad nacional y regional.

    Una y otra institución académica disfrutan de muy merecido prestigio por la calidad de la enseñanza impartida, las investigaciones realizadas y las publicaciones emitidas, escritas por connotados especialistas en distintas áreas.

    Todo sistema político, de cualquiera orientación ideológica, requiere de cuadros ejecutivos del más alto nivel, ya que tienen a su cargo la conducción eficiente y eficaz, racional y dinámica de la conducción del Estado, en lo empresarial, financiero, comercial, administrativo, sin estar sujetos a camisas de fuerza de carácter dogmático, sectario. El INCAE, afiliado con la Universidad de Harvard, ha graduado a más de cuatro mil especialistas con título de maestría, que se desempeñan exitosamente, unos en el sector público, otros en el privado, con notables resultados, proyectándose como líderes en sus respectivas especialidades.

    Las violaciones a los derechos humanos practicadas por el gobierno orteguista lo han caracterizado a lo largo de su control del poder vía elecciones impuestas y amañadas.

    Más de una masacre en contra de manifestaciones ciudadanas de carácter pacífico caracterizan la trayectoria del orteguismo, aferrado al disfrute de los beneficios inherentes al ejercicio del poder ilimitado, sin pesos y contrapesos que lo equilibren y fiscalicen.

    Para perpetuarse en el poder indefinidamente, apela Ortega y sus secuaces incondicionales, a la intimidación, espionaje, persecución, clausura de medios de comunicación independientes, instrumentalizando a las fuerzas militares y policiales como instrumento represivo, al igual que de turbas paramilitares.

    De manera idéntica a la practicada por otros regímenes totalitarios, se fomenta el incondicionalismo, verticalismo, culto a la personalidad, secretividad, de espaldas a su pueblo que en buen número se ha visto obligado a migrar al exterior, especialmente a Costa Rica y Estados Unidos, en búsqueda de libertad y oportunidades laborales.

    Cada vez mas aislado de la comunidad latinoamericana y mundial, llegará el día en que el heroico pueblo nicaragüense, una vez más, hará valer sus derechos y garantías, hoy conculcadas.