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Carta al Papa
Tras la reciente visita de los expresidentes Andrés Pastrana y Jorge Quiroga, de Colombia y Bolivia, respectivamente, a Venezuela para conocer el estado de los dirigentes opositores encarcelados sin la mínima garantía de derechos humanos, enviaron una carta abierta al papa Francisco, a quien apelan para que así como contribuyó al acercamiento de Cuba y Estados Unidos así logre que el muro de la intolerancia, de la represión y de la falta de libertad sea derribado en la tierra de Bolívar.
Inician la misiva de frente, al grano: “Nuestra hermana República de Venezuela enfrenta una dramática situación económica que está provocando una angustia social colectiva. Ante este escenario, en lugar de buscar la concordia y el entendimiento, el Gobierno actual reprimió violentamente las legítimas protestas populares, criminalizó la oposición política y amordazó la poca prensa libre, violando todas las convenciones democráticas de las cuales esta nación es signataria”.
Tras los señalamientos a la estructura productiva y su inmediata consecuencia en el desabastecimiento de productos básicos para el consumo de los ciudadanos, describe el mercado convulso al vaivén de un sistema cambiario que contribuye con celeridad a una inflación para la que la respuesta son los anuncios de aumentos salariales que llegan tarde, abren la puerta a mayor elevación de precios y en nada contribuyen a sostener el poder adquisitivo de los ingresos personales y familiares.
Aludiendo a la situación en Argentina, tierra del pontífice, preguntan los exmandatarios: “Su Santidad, ¿sería concebible que en su natal Argentina la opositora Elisa Carrió (como Leopoldo López en Venezuela) esté bajo arresto en una guarnición militar más de 15 meses? ¿Sería posible que el alcalde opositor Mauricio Macri (como el alcalde Ledezma de Caracas o Ceballos de San Cristóbal) esté bajo arresto domiciliario sin visitas, o en una cárcel inhumana? ¿Sería posible que 22 periodistas vean sus libertades restringidas por reproducir y publicar una noticia de un periódico español? No sería posible en su país ni en cualquier democracia plena que se precie de ser tal. Lo doloroso es que mientras todo esto ocurre en Venezuela, la comunidad democrática hemisférica y los organismos multilaterales miran, contemporizan y callan”.
El dedo está en la llaga, pese al silencio cómplice denunciado: “Recurrimos a usted porque es el único que puede interceder ante el presidente de Venezuela este venidero 7 de junio para que el presidente Maduro convoque estos comicios libres y transparentes, con observación internacional, sin mordaza mediática ni opositores encarcelados. Si Su Santidad rompió muros que por décadas separaron a Estados Unidos y Cuba... estamos convencidos que usted podrá restablecer la concordia, paz y armonía en Venezuela y lograr el milagro que la tierra de Bolívar recupere la libertad y democracia plena que les legó el Libertador”.
